Así
lo afirma Sergio Macías, autor de "Gabriela Mistral
o Retrato de una Peregrina", quien expresó en una entrevista
con EFE su convencimiento de que la autora de "Tala" fue
"aplastada" por los medios de comunicación de su
tiempo y se decantaron por la obra de creadores contemporáneos
como el también chileno Vicente Huidobro.
"En aquellos años era
muy difícil que una mujer pasara a un primer plano en cualquiera
de las áreas de la sociedad", opinó Macías.
Por ello, recordó el experto,
en su defensa por la igualdad de los derechos de los hombres y la
mujeres, la literata pide a éstas que "estudien, lean
y se cultiven", para que nadie pueda aprovecharse de su incultura.
Al redactar la obra que ahora es
publicada por la editorial Tabla Rasa, también con presencia
en Latinoamérica, el deseo de Macías es difundir el
legado que dejó Gabriela Mistral tanto en el campo de la
enseñanza como en el de la literatura.
Sus versos comprometidos con la
infancia, la mujer y América Latina, junto con creaciones
más intensas que se refieren a íntimos dolores, como
la muerte de seres queridos, la maternidad frustrada o las fallidas
experiencias amorosas, la hicieron valedora el 15 de noviembre de
1945 del Premio Nobel de Literatura.
Un galardón que, en opinión
de Macías, le llegó a la autora de "Elogios de
las cosas de la tierra" por provenir de una institución
no chilena.
"Chile se portó 'mal'
en ciertas esferas, pero el pueblo comenzó por sí
mismo a leer a Gabriela y le gustó tanto que sus poemas y
rondas se empezaron a cantar en los colegios", dijo Macías.
Recordó que tras perfilarse
la poeta como una seria candidata al Nobel, las autoridades de su
país cambiaron la actitud hacia ella apoyándola, aunque
no fue hasta 1951 cuando Chile reconoció los méritos
de Mistral y le concedió el Premio Nacional de Literatura.
Al repasar la labor docente de Gabriela
Mistral, que inició cuando aún era una adolescente
y que le llevó a recorrer distintas zonas rurales de su país,
el experto destacó su métodos pedagógicos en
contra del estilo autoritario de la época.
"Ella intentaba atraer a los
pequeños con cuentos y canciones para que aprendieran",
dijo Macías, que también se refirió a su trabajo
al pie de cada escuela cuando en 1922 viajó a México
a fin de participar en las reformas educativas del gobierno de Alvaro
Obregón.
En "Gabriela Mistral o Retrato de una Peregrina" también
se repasa la carrera diplomática de la poeta que la llevó
a diversos países, entre ellos España, donde conoció
a literatos de la Generación del 98, como Miguel de Unamuno
o José Ortega y Gasset, y del 27, como Federico García
Lorca.
Durante su estancia en Madrid, Gabriela
Mistral tomó contacto con la realidad española de
la que tenía una visión lejana, según Macías.
Además, indicó, rompió
una lanza en favor de que el idioma español no fuese tan
rígido y permitiese la mezcla de palabras castellanas con
aquellas procedentes de América, en un acto más en
defensa del mestizaje.
Su espíritu humanista y cristiano
no le hizo callar ante situaciones de injusticia y reclamar mejoras
para los más desposeídos desde la atalaya de la literatura
y desde su condición de primera y única mujer iberoamericana
que ostenta el Nobel de Literatura.
Macías, poeta y escritor
chileno, es autor también de "El Madrid de Pablo Neruda",
sobre los años que el premio Nobel chileno vivió en
la capital de España, entre 1934 y finales de 1936. EFE
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