HONDURAS
Remesas representan
el 15.5 del PIB
   
  • El envío de dólares que hacen los migrantes pesan cada vez más en economías latinoamericanas

16 de noviembre de 2005

Washington - Las remesas que los inmigrantes envían a sus países en Latinoamérica juegan un papel clave en la región, ya que representan altos porcentajes del Producto Interno Bruto (PIB) y ayudan a la reducción de la pobreza, según el Banco Mundial.


En El Salvador, ese dinero supone el 16,2 por ciento del PIB; en Honduras, el 15,5; en República Dominicana el 13,2; y en Nicaragua el 11,1.

En México, uno de los países que atrae más remesas del mundo -18.100 millones de dólares en 2004- las remesas superan los flujos de inversión extranjera.

El Banco Mundial señaló hoy, durante la presentación de su informe anual "Perspectivas Económicas Globales", que la migración es un fenómeno del que todos pueden salir beneficiados, sobre todo los países más pobres.

En una rueda de prensa en la que abundaron las cifras económicas, responsables del organismo financiero destacaron que la migración podría generar una riqueza de 365.000 millones de dólares para el año 2025.

De esa cifra, 162.000 millones irían a parar a las manos de nuevos emigrantes, 143.000 millones a habitantes de países pobres y 51.000 millones a ciudadanos de países desarrollados.

Para que esas ganancias se materialicen, el Banco propone que los países que "exportan" emigrantes alcancen acuerdos con las naciones receptoras para mejorar las condiciones en las que los trabajadores cruzan las fronteras, buscan y mantienen sus trabajos y envían parte de sus beneficios a sus países de origen.

Francois Bourguignon, economista jefe del BM, destacó durante la rueda de prensa en la que se presentó el informe que es la primera vez que el Banco dedica su estudio anual a la migración.

Bourguignon señaló que se trata de un asunto "muy complicado", como han puesto de manifiesto las recientes revueltas de Francia o los problemas de los inmigrantes indocumentados africanos que tratan de acceder a Europa a través de España.

El Banco Mundial, dijo el economista, decidió ignorar en esta ocasión los aspectos sociales de la migración y concentrarse sólo en la parte económica del fenómeno.

Según el estudio publicado hoy, las remesas oficiales superaron los 232.000 millones de dólares en 2005, de los cuales 167.000 millones fueron a parar a países pobres, cantidad que duplica la ayuda total al desarrollo.

Además, los autores del informe indican que los envíos de dinero por medio de canales extraoficiales podrían incrementar en al menos el 50 por ciento la cantidad oficial.

El estudio destaca que 200 millones de personas viven fuera de sus lugares de origen y apunta que los legisladores se encuentran con el desafío de diseñar políticas que permitan recolectar las potenciales ventajas económicas de la migración, al tiempo que hacen frente a las consecuencias sociales y políticas del fenómeno.

Uri Dadush, director del Grupo de Perspectivas de Desarrollo del Banco, señaló que los programas gestionados de migración, como las visados temporales para trabajadores poco cualificados, "podrían ayudar a aliviar" los problemas asociados con los grandes volúmenes de emigrantes indocumentados y aumentar la movilidad de los trabajadores temporales.

El informe del BM también aborda las perspectivas económicas para 2006 y pronostica un crecimiento del 5,7 por ciento en los países en vías de desarrollo, por debajo del 6,8 por ciento de 2004 y el 5,9 por ciento previsto para este año.

Los países de la zona euro crecerán a un ritmo del 1,4 por ciento y EEUU al 3,5 por ciento.

Por lo demás, el Banco prevé que los elevados precios del crudo y la tendencia al alza de los tipos de interés en todo el mundo sean dos de las principales amenazas para la economía global el año próximo.

 
Enviar
Imprimir
Comentar


 

 
Todos los derechos reservados PROCESO.HN ® Copyright 2005