El llamamiento
fue hecho durante una rueda de prensa en la capital británica
para anunciar la celebración este fin de semana de una conferencia
internacional sobre tortura, a la que asistirán antiguos
presos de esa base estadounidense.
Expertos de la Comisión de
Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que también participaron
en la comparecencia, denunciaron que el Gobierno de Estados Unidos
no les autoriza a celebrar entrevistas privadas con los detenidos.
'Denegar el acceso completo a los
detenidos en Guantánamo es totalmente inaceptable', dijo
la secretaria general de AI, Irene Khan, que subrayó que
el centro de detención situado en la base estadounidense
en esa isla es sólo 'la punta del iceberg'.
'Guantánamo es sólo
la punta visible de un iceberg de abuso, el eslabón más
conocido de una cadena de centros de detención, que incluye
la base aérea de Bagram en Afganistán, prisiones en
Irak e instalaciones secretas en otros lugares', señaló.
Khan condenó de forma enérgica
e incondicional, en nombre de Amnistía Internacional, el
terrorismo, pero subrayó que los centros de detención
al margen del derecho 'no pueden ser la solución' para luchar
contra esa amenaza.
Por su parte, el director de 'Reprieve'
(Indulto), Clive Stafford Smith, que es además el abogado
de cuarenta detenidos en Guantánamo, señaló
que su organización ha documentado el caso de unos 14.000
detenidos sin cargos en todo el mundo.
'La conferencia comienza cuando
se cumple justamente el día 100 de una huelga de hambre secundada
por un grupo de prisioneros de Guantánamo' en protesta por
las condiciones en que las que están detenidos, explicó
el director de esa organización que lucha contra la pena
de muerte.
Stafford relató que ha regresado
recientemente de Guantánamo y que ha tenido acceso a un comunicado
sin clasificar de Shaker Aamer, un ciudadano británico detenido
en esa base estadounidense y padre de cuatro niños británicos.
'Escribe que ha sufrido tantos abusos
y ha sido tan humillado que quiere que el Ejército estadounidense
deje de alimentarle y le permita decidir su propio destino y morir',
añadió.
En su opinión, el Gobierno
de Tony Blair 'debería avergonzarse por ello, por negarse
a ayudar a los diez británicos que aún siguen retenidos
allí'.
'En la conferencia se verán
los 'daños colaterales' del experimento Guantánamo,
la tortura, los niños sin padres y la abdicación del
Estado de Derecho', añadió.
La secretaria de AI indicó
que los asistentes a la conferencia podrán comprobar, 'a
través de los testimonios valientes de antiguos detenidos
y de sus familias', que 'Guantánamo se ha convertido en el
epicentro de un sistema judicial en la sombra'.
Entre esos testimonios figura el
británico Moazzam Begg, quien pasó cuatro años
detenido en Guantánamo sin cargos, o Airat Vakhitov, quien
pasó un año detenido en Afganistán antes de
ser trasladado a la base estadounidense en Cuba.
'Cuando te preguntan cómo
consigues que tu vida vuelva a la normalidad te das cuenta de que
tu vida nunca vuelve a ser normal', señaló Begg.
La
conferencia internacional sobre tortura, que se celebrará
desde mañana, sábado, hasta el próximo lunes,
reunirá también en la sede londinense de Amnistía
Internacional a expertos en derecho internacional y medicina legal.
EFE
|