Desde
hace dos años, un grupo de periodistas argentinos trabaja
en su país para concienciar a los medios de comunicación
de la importancia de incorporar como fuentes de las noticias la
voz de la ciudadanía organizada y promover lo que ellos denominan
Periodismo Social. Se trata no sólo de que los medios informativos
dejen un espacio a las informaciones de carácter social,
sino de que en una misma noticia aparezcan las opiniones de políticos,
economistas y también de entidades, asociaciones de vecinos
y movimientos sociales, entre otros.
Al
frente de este proyecto se encuentra Alicia Cytrynblum, periodista
especializada en temas sociales y fundadora del proyecto Periodismo
Social. Hace unos días, Cytrynlum visitó Barcelona
para participar en unas jornadas-taller dirigidas a periodistas
y organizadas por Solidaritat i Comunicació (SiCom) y Canal
Solidario-OneWorld.
Durante
su estancia, la directora de Periodismo Social ha participado en
varios coloquios en la Universidad Autónoma de Barcelona
y en la Complutense de Madrid, y ha conversado con Canal Solidario
sobre la necesidad de un nuevo periodismo, más incluyente
y que tenga en cuenta las voces sociales.
¿A
qué te refieres cuando hablas de periodismo social?
La idea es dar un paso más en el periodismo, intentar poner
la fuente en lo social y articular los temas sociales con los temas
importantes, de política y economía, en los periódicos
y los noticieros.
Desde siempre, y en todos los países del mundo, el periodismo
ha contado lo que hace el poder y ha utilizado como fuente informativa
en más de un 90% a políticos y economistas. Por eso,
el desafío es ampliar las fuentes, trabajar para incluir
más actores sociales en los medios de comunicación.
En la medida en que esto suceda habrá más posibilidad
de diálogo público y democracia, pero si el periodismo
no da este paso estará atrasado respecto a los tiempos que
corren.
Hablas
de incorporar las voces de entidades, movimientos sociales, ONG...
¿Significa esto que periodismo social es lo mismo que periodismo
solidario?
La diferencia se puede ver en lo que ha pasado en los últimos
años en Argentina. En 1989 hubo una gran crisis, el Estado
empezó a retirarse de la educación, la salud... porque
la idea era que lo privado se hiciera cargo de todo. La realidad
es que fue un fracaso porque el Estado desapareció, las empresas
no se hicieron cargo de la gente y la pobreza aumentó. Pero
al mismo tiempo también creció el número de
organizaciones sociales, que pasaron de 25.000 a 80.000 y que sostenían
socialmente el país.
En este contexto, los medios de comunicación empezaron a
visibilizar la solidaridad, pero sólo destacando lo buena
que era la gente y sin relacionar su trabajo con aspectos sociales
y políticos. Los diarios tenían secciones específicas
sobre las acciones solidarias y estas secciones o suplementos las
hacíamos nosotros, nuestro grupo de periodistas sociales.
En ese tiempo entrevisté a más de mil líderes
sociales y vi que el hecho de que alguien sea bueno o no es una
opción personal, no social. No es que los movimientos sociales
sean buenos, sino que son actores que se articulan en redes y que
tienen algo que decir. Incluir sus voces en los temas de política
y economía, en las páginas principales de los diarios,
es periodismo social.
El
periodismo actual, ¿legitima a la gente como fuente informativa?
Hasta el momento, los periodistas han contado lo que pasa en el
poder, pero deberían ver que la gente hace cosas que realmente
afectan a toda la sociedad. Un ejemplo claro en Argentina es cómo
la movilización popular logró cambiar la forma de
elección de los jueces de la Corte Suprema e influir en el
Plan Nacional de Alfabetización, además de organizarse
para dar de comer a cientos de personas en las ollas populares.
El mundo ha cambiado, es diferente y tiene más actores sociales,
pero el periodismo no está preparado para hablar de esta
realidad de manera diferente. En este caso debería preguntarse
si la gente confía en las fuentes tradicionales como lo hacía
antes. Y la respuesta es no; en Argentina y en todo el mundo.
La gente cree cada vez menos en los políticos, pero los periódicos
los siguen usando como fuentes principales de sus informaciones.
Si los periódicos no cambian se mueren, porqué están
mirando al mundo desde el punto de vista de hace 50 años.
¿Quizás
es esta la razón de que muchos movimientos sociales y ONG
se comuniquen y se articulen por Internet? ¿No se sienten
representados en los medios de comunicación tradicionales?
Puede ser, pero creo que los que toman las decisiones en el mundo
todavía leen los periódicos y no se centran tanto
en Internet. Tal vez Internet es para el futuro pero hoy día,
aún, uno de los espacios de debate más importantes
para quienes toman las decisiones son los periódicos.
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Por
eso me importan tanto los periódicos y los medios de
comunicación, porque creo que son el único espacio
que hoy tienen las democracias para encontrarse y para que
todos los actores sociales puedan debatir. No es que sea una
fanática de los medios de comunicación o las
ONG, sino que creo que para que no haya tanta violencia en
este mundo todos los grupos sociales deben tener un lugar
en el que poder decir lo que piensan. |
Porque
cuando no se tiene ese espacio empiezan a arder coches en París.
Si ahora analizamos lo que ocurre en Francia y las veces que los
medios de comunicación han dado voz a las organizaciones
sociales entenderemos lo que está pasando.
¿Qué
cosas buenas puede aportar el periodismo social a una sociedad?
Sobre todo, el diálogo. Es bueno en todos los aspectos que
en un mismo espacio haya muchas personas dialogando, con muchas
perspectivas y diversidades culturales, y que se tengan en cuenta
todas sus necesidades.
Formar
a los periodistas, el primer paso
Para
sensibilizar a los periódicos de la necesidad de este cambio
y de un periodismo social visitáis las redacciones. ¿Qué
enseñáis a los periodistas?
Antes de nada debo decir que poco a poco las redacciones se están
abriendo y se muestran receptivas a la capacitación, por
lo menos en América Latina. En las redacciones hacemos talleres
sobre cómo tratar los temas de infancia y adolescencia, cómo
hablar de cuestiones de género... es un proceso y creo que
estamos en el buen camino.
En
vuestros talleres ¿se habla también de la forma como
se utiliza lenguaje y de la importancia de este hecho?
Sí. Porque todo periodismo ha de tener absoluta responsabilidad
en el uso del lenguaje. Las palabras son muy poderosas y debemos
saber que podemos utilizar el lenguaje con vocación inclusiva
o con intención de discriminación. Un periodista sabe
que alguien siempre le va a escuchar y que sus palabras repercutirán
sobre sus oyentes o lectores y acentuarán su vocación
de incluir a otros o su vocación de discriminar. Y esto se
da en cualquier tipo de periodismo, ya sea político, deportivo,
de espectáculo...
Además
de sensibilizar a los periodistas, ¿formáis a organizaciones
sociales para que fortalezcan su comunicación con los medios
de comunicación?
Tenemos programas en este sentido y lo bueno es que, además
de nosotros, hay muchas otras entidades que trabajan con las organizaciones
sociales en este aspecto. En América Latina y España
somos una de las pocas organizaciones que trabajamos con los medios
informativos, pero no somos pioneros en trabajar con los movimientos
sociales para que fortalezcan su comunicación. Y eso es algo
también muy importante.
Más
información:
Profundiza en el proyecto Periodismo
Social
Conoce la labor de Solidaritat
i Comunicació y Canal
Solidario-OneWorld, organizadores del taller Periodismo social,
la voz de la sociedad recuperada en los medios en el que participó
Alicia Cytrynblum.ue esperemos, no se quede en papel mojado.
Tomado de consolidario.org
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