La
Policía Nacional y la Dirección General de Investigación
Criminal (DGIC) "han desplegado equipos especiales, exclusivamente
para la búsqueda y re-captura" del adolescente, dijo
a EFE el portavoz del Ministerio hondureño de Seguridad,
Leonel Sauceda.
La
búsqueda se realiza, principalmente, en Tegucigalpa y otros
sectores de la región central del país, apuntó.
Herlán
Fabricio Colindres, de 16 años y apodado "El Chelito"
y "El Siniestro II", estaba recluido por su presunta participación
en la muerte de Timothy Michael Narkey, ex agente del Departamento
Estadounidense Antidrogas (DEA), quien estaba de vacaciones en Honduras.
Según
informes policiales, Colindres y otro supuesto pandillero, Manuel
de Jesús Romero, alias "El Narizón", serían
los autores materiales de la muerte de Narkey, quien en julio pasado
recibió un disparo que le atravesó la arteria femoral
y murió en el Hospital Escuela de Tegucigalpa.
Narkey
recién había llegado en un taxi a la aldea Suyapa,
en el oriente de Tegucigalpa, cuando fue atacado por Colindres y
Romero, al parecer con intenciones de robarle.
Colindres
escapó el viernes del Centro Renacimiento del Instituto Hondureño
de la Niñez y la Familia (IHNFA), a unos 25 kilómetros
al norte de Tegucigalpa, donde estaba recluido desde el 8 de agosto,
tras fugarse por primera vez después de haber sido capturado
el 30 de julio.
El
menor, a quien la Policía hondureña atribuye múltiples
crímenes, se fugó aprovechando la escasa vigilancia
que hay en el centro, según la prensa local.
La
fuga del menor ocurrió pocos días después de
que el Juzgado de la Niñez de Tegucigalpa ordenara que se
flexibilizaran las medidas de seguridad para él, porque la
organización no gubernamental Xibalba denunció que
estaba incomunicado, esposado y sufría torturas.
"Tenemos
entendido que este joven estaba con grilletes y dormía esposado",
dijo hoy el juez Rubén Rivera a la radio HRN.
"En
ningún momento el Juzgado de la Niñez ha tenido interés
en que este joven se fugue, sino que se cumpla de la mejor manera
con las medidas" de seguridad para que "se respeten sus
derechos", arguyó Rivera. EFE
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