"Juro
dedicar mis esfuerzos al bien del pueblo alemán, trabajar
en su provecho, apartar de él los percances, defender la
Constitución y las leyes, cumplir cabalmente mis obligaciones
y ser justa con todos. Con la ayuda de Dios", dijo Merkel en
el juramento.
Con
esta fórmula predeterminada, de la que únicamente
se puede excluir la coletilla referente a Dios, Merkel tomó
definitivamente posesión de su cargo, tras cumplimentar todos
los trámites previos.
La
jornada histórica comenzó a las 09.00 GMT al abrirse
en el parlamento la votación, proceso que se prolongó
una hora.
La
líder cristianodemócrata, que dirigirá un gobierno
de gran coalición con los socialdemócratas, obtuvo
a su favor 397 de los 612 votos emitidos, mientras que 202 diputados
votaron en contra, doce se abstuvieron y un voto fue declarado nulo.
Tras
al votación, Merkel se trasladó a la sede presidencial,
donde fue nombrada oficialmente por el presidente, Horst Koehler,
en un acto de carácter protocolario.
"En
el nombre de la República Federal de Alemania y atendiendo
el artículo 63 de la Constitución, la nombro canciller
federal", dijo Koehler, en el acto celebrado en el palacio
de Charlottenburg en Berlín.
Este
acto fue meramente simbólico pues el presidente está
obligado a entregar las credenciales a cualquiera que sea el canciller
elegido previamente por el Parlamento.
"Le
deseo mucha suerte, fuerza y la bendición de Dios",
añadió Koehler en una breve alocución pública,
a la que no siguió ninguna intervención de la nueva
canciller.
Antes
de regresar al parlamento para prestar juramento, Merkel almorzó
con su familia en una sala del Reichstag, el edificio que alberga
el Bundestag.
Por
la tarde el ir y venir del parlamento hacia la sede presidencial
y viceversa se repetirá esta tarde con el nombramiento y
juramento del gabinete ministerial.
Esta
misma tarde Schroeder hará una entrega simbólica de
la cancillería y, a continuación, se celebrará
un primer Consejo de Ministros. EFE
|