"Nosotros
no somos un ejército y no me imagino un servicio junto a
las mujeres. Vivimos en un cuartel, en un ambiente muy estrecho.
No es que piense que las mujeres no pueden desarrollar este trabajo
de seguridad, es sólo por cuestiones de oportunidad y disciplina",
dijo Mader, jefe de los 110 miembros que forman la Guardia del Papa.
Otro
criterio que expuso fue los eventuales problemas que la presencia
femenina puede acarrear entre los hombres (todos menores de 30 años)
y precisó: "no quiero convertirme en portavoz de los
problemas de los jóvenes".
Las
celebraciones del 500 aniversario comenzarán el 22 de enero
de 2006, en recuerdo de aquel día de 1506 cuando entraron
en Roma los primeros guardias suizos tras la creación del
cuerpo por parte del papa Julio II.
El
29 de marzo se inaugurará una exposición sobre los
500 años en el "Brazo de Carlomagno", en el Vaticano,
y del 7 de abril al 4 de mayo realizarán una marcha conmemorativa
desde Bellinzona (frontera de Italia, en los Alpes) hasta Roma.
Serán
723 kilómetros a través de la Vía Francigena,
el antiguo camino de peregrinos y vía de comercio hacia la
Ciudad Eterna. La Vía Francigena es una de las carreteras
medievales con profundas raíces entre los peregrinos cristianos
para llegar hasta Roma.
El
6 de mayo, día del juramento de los nuevos Guardias, la ceremonia
se celebrará por primera vez en la historia en la Plaza de
San Pedro y no en el patio del San Dámaso, del Vaticano,
como es tradición. Se espera que asista el Papa.
Las
celebraciones también incluyen conciertos a cargo de la Swiss
Army Concert Banda, representación de obras religiosas, misas,
colocaciones de coronas a los caídos, encuentros con la Guardia
Suiza en el cercano Castel Sant'Angelo y presentaciones de libros.
Con
motivo de estos 500 años, la Confederación Helvética
ha emitido dos monedas conmemorativa, una copia de un ducado de
oro del papa Julio II y una moneda de plata con la cara de Benedicto
XVI.
Asimismo,
el Vaticano y Suiza han emitido una serie conjunta de sellos sobre
la Guardia Suiza. La emisión vaticana tendrá una tirada
de 900.000 series completas.
La
Guardia Suiza fue creada hace cinco siglos, cuando en 1505 Julio
II negoció con algunos cantones helvéticos el envío
de voluntarios para formar un contingente estable en Roma, como
guardia personal y de su residencia.
Fue
diezmada en 1527 tras el "Sacco di Roma", o saqueo al
que las tropas del emperador Carlos V sometieron al Vaticano para
dar a Clemente VI "un escarmiento" por su política
pro francesa. El Pontífice se salvó al refugiarse
en el castillo Sant'Angelo, pero 147 guardias perecieron en su defensa.
Pablo
III volvió a formarla en 1548 con un efectivo de 225 hombres,
uno de cuyos destacamentos fue enviado por Pio V a combatir contra
los turcos en Lepanto.
Disuelta
por Pio VI antes de irse al exilio en 1798 y forzado a ello por
Napoleón Bonaparte, Pio VII volvió a formarla en 1801
pero con un efectivo de sólo 64 soldados. León XII
lo aumentó a 200 en 1824.
Los
soldados de la Guardia papal deben ser oriundos de algún
cantón suizo, católicos, solteros en el momento de
su incorporación al servicio, tener entre 20 y 30 años
y con una altura mínima de 174 centímetros.
La
duración mínima de servicio es de dos años
y el sueldo mensual que reciben es de unos mil euros, aparte de
los gastos de alojamiento, manutención y asistencia médica,
que son por cuenta de la Santa Sede.
El
juramento se realiza cada año en el aniversario del saqueo
de Roma.
Encargados
de la seguridad del Pontífice y de la vigilancia de la Ciudad
del Vaticano, el uniforme multicolor que visten en las ocasiones
de gala se remonta a los tiempos de Miguel Angel.
Además
de la Guardia Suiza, el Vaticano también cuenta con la Gendarmería,
encargada de la seguridad del pequeño Estado.
El
Vaticano dispuso hasta 1970 de cuatro cuerpos militares: la Gendarmería
Pontificia, la Guardia Suiza, la Guardia Palatina de Honor y la
Guardia Noble del Cuerpo de Su Santidad, hasta que Pablo VI ordenó
la disolución de todos los cuerpos militares, con la excepción
de la Guardia Suiza. EFE
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