Sin comida tribu Pech de Santa María del Carbón
 
SANTA MARIA DEL CARBON, Olancho.- Esta es la comunidad indígena Pech más numerosa de Honduras, con una población de mil 500 habitantes diseminados en más de trescientas viviendas, asustada por los últimos embates de la naturaleza.

Los Pech están asustadísimos porque nunca habían visto tanta furia de la naturaleza, cuando hace tres días escucharon los bombardeos de los árboles y piedras que arrastraron inofensivas cañadas que corren alrededor de esta comunidad asentada sobre colinas, donde se agruparon centenares de niños semidesnudos y descalzos, hombres y mujeres, cuando se dieron cuenta de la presencia de LA TRIBUNA.

Allí nos encontramos con el padre Miguel Ángel Martínez, director de la Pastoral Social de la Iglesia Católica, que venía de conocer la situación de los Pech.

La zona debe declarase en franja de desastre, la situación es grave, la zona baja de Coyolito hasta La Balsa está altamente dañada y urge que se auxilie a la gente, la Iglesia tratará de auxiliar con limeñitos a la gente, expresó.

En El Carbón no hay comida y en tres días puede empeorarse en una emergencia, las comunidades están olvidadas a varias horas de Santa María, y hay muertos, la situación es crítica, los ríos han incomunicado a las personas, manifestó el religioso.

Muchos ganaderos del lugar perdieron sus hatos, entre ellos Donaldo Sarmiento, a quien se le ahogaron 40 reses de una sola vez. Mientras esta tribulación se da en estos sitios, la gente en los lugares donde han quedado atrapados gritan pidiendo auxilio: ¡Por favor envíennos comida!, voces que hasta el momento no las ha escuchado Tegucigalpa.

Líder Pech urge ayuda en comida y medicinas

Por su parte, Amparo Catalán, líder tribal, destacó que aquí perdieron todo su patrimonio en cultivos, se destruyeron varias casas, hay muerte por todos lados.

"Hacemos el llamado al Gobierno porque no contamos con alimentos, a la Cruz Roja que estuvo por acá queremos el apoyo, aunque no se ha visto presencia de la administración del presidente Maduro, tal véz se pone la mano en la conciencia para que nos ayuden".

"Aquí pasaron los militares, nada más, se quejó Aguilar, quien dijo que "necesitamos medicamentos y alimentos, porque mi casa está llena de damnificados y necesitamos provisión para ayudarle a la gente", afirmó.

Quedamos de brazos cruzados

El señor Ismael Alcántara llora porque perdió todo, quedando con su familia de brazos cruzados, los cultivos se perdieron para siempre, en El Sauce quedó todo terminado.

También el señor Felipe Castro, dueño de la única pulpería del lugar, se vio obligado a vender todo al crédito al ver la calamidad de las personas.

Don Ángel Martínez y su familia perecieron todos, él era abastecedor de productos lácteos en este sector.

Hay zonas devastadas en Río Verde y Río Abajo donde se teme que todos murieron allí se nececita ayuda inmediata porque la gente requiere que la saquen porque los ríos no dan paso, la población allí puede perecer si no se les socorre cuanto antes.

No es todo mundo quien se atreve llegar hasta acá.

Tomado de latribuna.hn
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