Un
total de 221 mineros se encontraban en el interior del pozo cuando
en la mañana del domingo se produjo una explosión
en la Mina de Carbón de Dongfeng, propiedad de la filial
en Qitaihe del grupo Longmei Mining Co. Ltd., informó el
director del buró provincial de seguridad laboral, Zhang
Chengxiang.
La Administración informó
de que 72 mineros pudieron ser rescatados por los equipos de socorro,
compuestos por 380 efectivos que trabajan sin descanso para intentar
salvar a los atrapados, aunque en las últimas horas no dejan
de extraer cadáveres, por lo que las posibilidades de recuperar
algún superviviente son mínimas.
Li Yizhong, responsable de la Administración
Nacional de Supervisión de la Seguridad Laboral, y los principales
líderes provinciales se ocupan de organizar las labores de
rescate.
Las investigaciones indican que
la tragedia fue causada por una explosión de polvo de carbón
que bloqueó todos los sistemas de ventilación del
yacimiento y que se reanudaron el lunes por la mañana, por
lo que hasta ayer no se pudo iniciar el rescate.
La empresa propietaria es un conglomerado
formado por las cuatro principales minas de la provincia en las
que trabaja un total de 200.000 mineros, y un volumen de ventas
de 20.000 millones de yuanes (2.475 millones de dólares,
2.095 millones de euros).
El sector hullero chino registra
un 80 por ciento de las muertes del sector mundial, en concreto
6.027 en 2004, debido a que los propietarios dan prioridad a la
productividad por encima de las medidas de seguridad laboral.
El problema no tiene visos de mejorar,
pues el Gobierno prevé aumentar la producción un 4,9
por ciento en 2006 hasta 2.160 millones de toneladas, ya que el
carbón supone en China un 70 por ciento de la energía
que se consume.
Además,
la mayoría de las 28.000 minas de carbón registradas
en China están obsoletas y no han sido objeto de renovación
en las últimas décadas. EFE
|