Ausencia de registros afecta claridad electoral
   
  • Presidente del Tribunal Supremo Electoral invoca a las Fuerzas Armadas para garantizar el sistema democrático
  • El abstencionismo supera el 41 por ciento

28 de noviembre de 2005
Redacción Proceso Digital

Tegucigalpa - El abstencionismo ganó las elecciones generales hondureñas con un 41,26 por ciento del total de los electores según las tendencias que reflejan firmas particulares, estudiosas del comportamiento de la opinión pública, ante la ausencia de los registros oficiales.

Arístides Mejía, presidente del TSE.

Honduras realizó este domingo el proceso electoral para elegir al presidente de la Republica, sus 128 diputados y 298 alcaldes municipales pero las autoridades del Tribunal Supremo Electoral (TSE), han aceptado su incapacidad de brindar información concreta de los mismos.

La ausencia de cifras oficiales ha sido sustituida por los resultados que brindan medios locales de prensa y la firma encuestadora Ingeniería Gerencial cuyas tendencias mantienen al liberal Manuel Zelaya Rosales como el candidato favorito para sustituir al actual presidente Ricardo Maduro.

De acuerdo a las tendencias presentadas por el consorcio Ingeniería Gerencial, Manuel Zelaya mantiene una ventaja de cinco puntos por encima de su más cercano contendor el oficialista Porfirio Lobo del partido Nacional.

Según Arturo Corrales, representante de Ingeniería Gerencial, las tendencias favorables hacia Manuel Zelaya están relacionadas con un fuerte ausentismo que desfavoreció a Porfirio Lobo.

Primariamente, dijo Corrales, se puede indicar que los departamentos de Cortés y Yoro en el norte de Honduras y El Paraíso en la región oriental de este país centroamericano, que tradicionalmente son de tendencia liberal tuvieron una explosión de votos superior a la regular y en ellos el abstencionismo del voto nacionalista fue significativo.

La misma empresa encuestadora revela que el abstencionismo supera el 41 por ciento y que de los 3 millones 900 mil ciudadanos aptos para ejercer el sufragio sólo un 58,75 por ciento acudieron a las urnas.

Los resultados electorales aún no son reconocidos por Porfirio Lobo, según él, debido a que los mismos no provienen de la autoridad competente.

Piden a militares garantizar la estabilidad democrática

Por su parte, el presidente del Tribunal Supremo Electoral, Arístides Mejía, se presentó a varios medios de prensa local a fin de reafirmar los resultados que arrojan los sondeos privados y declaró a Zelaya Rosales como presidente electo de Honduras.

Asimismo hizo un llamado a las Fuerzas Armadas de Honduras para que garanticen la estabilidad del sistema democrático del país y solicitó además el resguardo de la seguridad personal de Manuel Zelaya.

“Es un insulto contra los ciudadanos el hecho de dudar de la elección del candidato liberal” dijo el magistrado presidente quien fue severamente cuestionado por la prensa hondureña que lo señaló de actuar como un activista político de los liberales y no como el más alto juez de Honduras en materia electoral.

Mejía aseveró que la no aceptación de la derrota por parte del nacionalista Lobo causa inestabilidad en todo el país y pidió aceptar como válidos los resultados que se manejan a nivel de una compañía televisora hondureña y la encuestadora Ingeniería Gerencial.

En 1981, cuando Honduras retornó al régimen democrático se presentó un abstencionismo de 20 puntos; en 1985 las cifra llegó a los 23 puntos; en 1989 alcanzó 28 puntos y en el 2001 llegó a un 33 por ciento.

Según Arturo Corrales la actual tendencia de un abstencionismo superior al 40 por ciento refleja una incredulidad de los hondureños en el sistema democrático lo que podría degenerar en la ingobernabilidad del país.

Asimismo Corrales habló de la necesidad de que los principales partidos políticos hondureños lleguen a un consenso para fortalecer el sistema democrático del país.

 
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