Honduras realizó este domingo el proceso electoral para elegir
al presidente de la Republica, sus 128 diputados y 298 alcaldes
municipales pero las autoridades del Tribunal Supremo Electoral
(TSE), han aceptado su incapacidad de brindar información
concreta de los mismos.
La ausencia de cifras oficiales ha sido sustituida por los resultados
que brindan medios locales de prensa y la firma encuestadora Ingeniería
Gerencial cuyas tendencias mantienen al liberal Manuel
Zelaya Rosales como el candidato favorito para sustituir al
actual presidente Ricardo Maduro.
De acuerdo a las tendencias presentadas por el consorcio Ingeniería
Gerencial, Manuel Zelaya mantiene una ventaja de cinco puntos por
encima de su más cercano contendor el oficialista Porfirio
Lobo del partido Nacional.
Según Arturo Corrales, representante
de Ingeniería Gerencial, las tendencias favorables hacia
Manuel Zelaya están relacionadas con un fuerte ausentismo
que desfavoreció a Porfirio Lobo.
Primariamente, dijo Corrales, se puede indicar que los departamentos
de Cortés y Yoro en el norte de Honduras y El Paraíso
en la región oriental de este país centroamericano,
que tradicionalmente son de tendencia liberal tuvieron una explosión
de votos superior a la regular y en ellos el abstencionismo del
voto nacionalista fue significativo.
La misma empresa encuestadora revela que el abstencionismo supera
el 41 por ciento y que de los 3 millones 900 mil ciudadanos aptos
para ejercer el sufragio sólo un 58,75 por ciento acudieron
a las urnas.
Los resultados electorales aún no son reconocidos por Porfirio
Lobo, según él, debido a que los mismos no provienen
de la autoridad competente.
Piden a militares garantizar la estabilidad democrática
Por su parte, el presidente del Tribunal Supremo Electoral, Arístides
Mejía, se presentó a varios medios de prensa local
a fin de reafirmar los resultados que arrojan los sondeos privados
y declaró a Zelaya Rosales como presidente electo de Honduras.
Asimismo hizo un llamado a las Fuerzas Armadas de Honduras para
que garanticen la estabilidad del sistema democrático del
país y solicitó además el resguardo de la seguridad
personal de Manuel Zelaya.
“Es un insulto contra los ciudadanos el hecho de dudar de
la elección del candidato liberal” dijo el magistrado
presidente quien fue severamente cuestionado por la prensa hondureña
que lo señaló de actuar como un activista político
de los liberales y no como el más alto juez de Honduras en
materia electoral.
Mejía aseveró que la no aceptación de la derrota
por parte del nacionalista Lobo causa inestabilidad en todo el país
y pidió aceptar como válidos los resultados que se
manejan a nivel de una compañía televisora hondureña
y la encuestadora Ingeniería Gerencial.
En 1981, cuando Honduras retornó al régimen democrático
se presentó un abstencionismo de 20 puntos; en 1985 las cifra
llegó a los 23 puntos; en 1989 alcanzó 28 puntos y
en el 2001 llegó a un 33 por ciento.
Según Arturo Corrales la actual tendencia de un abstencionismo
superior al 40 por ciento refleja una incredulidad de los hondureños
en el sistema democrático lo que podría degenerar
en la ingobernabilidad del país.
Asimismo Corrales habló de la necesidad de que los principales
partidos políticos hondureños lleguen a un consenso
para fortalecer el sistema democrático del país.
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