Asimismo,
el Vaticano reivindicó el derecho a determinar cuales son
los requisitos para ser sacerdote y rechazó que las medidas
adoptadas y hechas públicas hoy sean "discriminatorias"
hacia los homosexuales.
"Por
motivos prácticos, de experiencia y basados en la doctrina
de la Iglesia, creemos que no es oportuno llamar a los homosexuales
al sacerdocio. Pero una persona que descubre su propia homosexualidad
tras la ordenación sacerdotal debe obviamente realizar su
sacerdocio, debe buscar el vivir de manera casta", dijo el
cardenal Zenon Grocholewski.
El
purpurado, que es el autor del documento "Sobre los criterios
de discernimiento vocacional en relación con las personas
con tendencias homosexuales antes de su admisión al seminario
y a las Sagradas Ordenes", agregó que esos sacerdotes
"tal vez necesitarán una mayor ayuda espiritual que
otros".
En
declaraciones a Radio Vaticano, el cardenal prefecto de la Congregación
para la Educación Católica, dijo que el documento
aprobado no supone "nada de extraordinario", ya que sobre
este tema la Iglesia se ha pronunciado en diferentes ocasiones y
siempre en la misma línea.
Gracholewski
aseguró que el documento no supone una discriminación
hacia las personas homosexuales y subrayó que cualquier discriminación
hacia los homosexuales por el hecho de serlos debe ser condenada.
"Pero
la Iglesia -precisó- tiene el derecho, el sacrosanto derecho,
de determinar cuales son los requisitos para ser sacerdote, ya que
uno viene llamado de Dios, pero también a través de
la Iglesia y por esto ella está obligada a establecer los
requisitos necesarios. Esto es un derecho sacrosanto y no una discriminación".
Para
darle más fuerza a sus palabras, el cardenal puso este ejemplo:
no admitir en una escuela de astronautas a una persona que sufre
de vértigo no es una discriminación, "sino la
determinación de los requisitos que se consideran necesarios".
El
documento presentado hoy por el Vaticano afirma que no se puede
admitir en los seminarios ni al sacerdocio "a aquellos que
practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente
radicadas o apoyan la cultura gay".
El
texto ha levantado una fuerte polémica entre los homosexuales,
que lo considera discriminatorio y racista y demuestra la obsesión
homofóbica que hay en el Vaticano, según dijo el diputado
italiano y presidente de honor del movimiento "Arcigay",
Franco Grillini. EFE
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