Se trata
de los cambios más significativos que va a realizar la Administración
para la Seguridad en el Transporte (TSA) en los chequeos a los pasajeros,
desde que se reforzaran estas medidas tras los atentados del 11
de septiembre de 2001.
Una ley aprobada en EEUU tras el
11-S, prohibía a los pasajeros, entre otras medidas, abordar
los aviones con objetos punzantes como tijeras, herramientas, cuchillas
de afeitar o corta uñas, por temor a que fueran usados como
armas contra la tripulación.
Los secuestradores de los aviones
utilizados en los atentados usaron cuchillas para reducir a los
pilotos de los cuatro aparatos.
El director de la TSA, Kip Hawley,
tiene previsto anunciar oficialmente mañana, la lista detallada
de objetos que se podrán cargar en el equipaje de mano.
Fuentes de la TSA han indicado que
con "agentes aéreos ('air marshals', en inglés)
a bordo, cabinas a prueba de balas y pilotos armados, así
como una revisión al cien por cien del equipaje en los aeropuertos
a través de los detectores, la amenaza de un atentado terrorista
secuestrando un avión, se ha atenuado desde 2001".
Sin embargo, reconocen que la máxima
preocupación "son los explosivos".
Otra de las medidas previstas, que
serán anunciadas mañana, pasan por la realización
de controles al azar en el aeropuerto y por un registro corporal.
Pero se trata, según fuentes
de la TSA, de romper la "rutina de seguridad" a la que,
creen, "ya se estaban acostumbrando" los terroristas y
conocían como la palma de su mano.
"No queremos que vaya en nuestra
contra la predictibilidad del sistema, por lo que introduciremos
el elemento del azar para romperla", según Yolanda L.
Clark, una portavoz de la TSA.
Las nuevas medidas ya han sido ensayadas
en los aeropuertos de Pittsburgh (Pensilvania), Indianápolis
(Indiana) y Orange County (California).
La TSA confía en que las
nuevas medidas reduzcan las demoras que se producen en la actualidad
por dichos registros, ya que no habrá que confiscar muchos
de los artículos.
Además, el hecho de que los
chequeos se realicen al azar "permiten ahorrar mucho tiempo",
según la TSA.
El registro corporal para detectar
el transporte de explosivos, que antes se limitaba a la parte superior,
se ampliará a todo el cuerpo.
En el caso de que una persona lleve
ropa apretada, según los cambios, es posible que no sea sometida
a una revisión, por "estar claro que no es una amenaza".
Pero todas estas nuevas medidas
se combinan con otras que ha ido introduciendo en estos meses la
TSA, como la de ampliar el número de perros policía
y la instalación de unos aparatos que expulsan aire y detectan
rastros de explosivos.
Un total de 43 de estos dispositivos
ya han sido instalados en 22 aeropuertos del país.
De todas formas, la TSA recuerda
que se seguirá sin poder subir a bordo objetos punzantes
de gran tamaño, que son hallados actualmente en un equipaje
de cada cuatro, como cuchillos, tijeras de gran tamaño, martillos
o taladros.
El
portavoz de la Asociación de Transporte Aéreo (ATA),
David Castelveter, informó de que la industria aeronáutica
estadounidense ha sido informada y ha apoyado estos cambios. EFE
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