"Se
trata de un gran paso hacia la declaración de toda América
Central como región libre de minas", declaró
a EFE en Zagreb Villareal, de la Campaña contra las minas
de Guatemala, que asiste a la reunión de los estados parte
del Tratado de Ottawa contra las minas terrestres, que se celebra
en Croacia.
Añadió que, de los
cinco países de la región que en décadas pasadas
fueron minados, Guatemala es el cuarto en haber completado el desminado,
después de Costa Rica, El Salvador y Honduras, quedando ahora
solamente Nicaragua por cumplir ese objetivo.
"Aunque no ha habido accidentes
desde 2001, reviste enorme importancia saber que el desmantelamiento
haya sido completado e internacionalmente verificado", aseguró
María Eugenia Villareal.
Destacó sin embargo la importancia
de la limpieza de minas en toda la región ya que huracanes
y otras calamidades naturales suelen mover los artefactos de un
territorio contaminado a otro "limpio".
Añadió que el acontecimiento
es muy positivo también desde el punto de la cohesionar de
la sociedad.
"En las operaciones de desmantelamiento
en Guatemala participaron las tres partes del Acuerdo de paz de
1996, incluido el ejército, las guerrillas (UNRG) y la sociedad
civil, representada en este caso por los bomberos, contribuyendo
a la cicatrización del tejido social destrozado por décadas
de guerra", explicó.
La operación, que además
de minas consistió en la eliminación de gran cantidad
de municiones sin explotar, fue financiada por la Organización
de los Estados Americanos (OEA), duró siete años y
se completó antes del plazo determinado por el Tratado de
Ottawa.
Villareal subrayó la necesidad
de que Guatemala, al igual que los demás países de
la región, continúen respondiendo a los demás
compromisos del Tratado de Ottawa, sobre todo en lo que respecta
al grave problema de asistencia a las víctimas de minas.
Todos los Estados de América,
con la excepción de EEUU y Cuba son Estados Partes del Tratado
de Ottawa (Haití es signatario, pero todavía no lo
ha ratificado).
El Tratado ha sido ratificado en
total por 147 Estados del mundo desde que entró en vigor
en 1999.
El documento prohíbe el uso,
la producción y el comercio de minas terrestres, compromete
a los Estados a destruir los artefactos almacenados, a limpiar las
áreas minadas y a asistir a las víctimas de las minas.
También prevé el desmantelamiento
de las minas sembradas en un período de 10 años desde
que el Estado parte se adhirió al Tratado.
Según el "Informe Monitor
de Minas para 2005", Nicaragua ha ido posponiendo la fecha
fijada para completar las operaciones de desminado, de 2004 a 2005,
y luego a 2006. EFE
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