En
su tercer discurso en los últimos días sobre la guerra
contra el terrorismo y la situación del conflicto iraquí,
Bush reveló esa cifra en el turno de preguntas y respuestas
que, también por primera vez, planteó el presidente
al público que siguió su intervención.
"Diría
que, más o menos, unos 30.000 iraquíes han muerto"
y "nosotros hemos perdido alrededor de 2.140 de nuestros soldados
en Irak", precisó.
Bush
centró gran parte de intervención en la fase política
de su "estrategia para la victoria" en Irak y, concretamente,
en las elecciones legislativas iraquíes previstas para este
jueves.
"No
serán perfectas" pero ninguna nación hizo una
transición a la democracia sin afrontar retos importantes
y difíciles, prosiguió.
"El
año 2005 será recordado como un momento crucial en
la historia de Irak, en la historia de Oriente Medio y en la historia
de la democracia", añadió Bush.
El
presidente explicó que había elegido Filadelfia para
hablar del proceso democrático en Irak porque fue la ciudad
en la que nació y se firmó la Constitución
estadounidense el 17 de septiembre de 1787.
Su
objetivo ahora es ayudar al pueblo iraquí a construir su
propia democracia porque así, añadió, "ganaremos
un aliado en la guerra contra el terror".
Bush
aprovechó la ocasión para reiterar que EEUU seguirá
en Irak hasta lograr una "victoria completa" contra los
terroristas, tras lo cual "nuestras tropas volverán
a casa con el honor que se merecen". EFE |