Manuel
José Paredes, viceministro de Comercio de Panamá,
comentó a la prensa que el costo de la refinería puede
rondar los 4.000 millones de dólares, frente a los 3.200
millones de dólares anunciados inicialmente por el Gobierno
mexicano.
La refinería forma parte
del proyecto de integración energética mesoamericana
en el que participan los países de Centroamérica,
Colombia, República Dominicana y México.
El proyecto incluye una planta gas,
un gasoducto con una longitud de 2.600 kilómetros y una central
de generación eléctrica.
Paredes dijo en un encuentro con
corresponsales de prensa extranjera que se va a proponer al sector
privado que invierta en la construcción de una refinería
en la región, "netamente como una iniciativa privada".
"Ya no lo harían los
estados sino el sector privado", agregó Paredes, quien
participa en la reunión que se lleva a cabo en Cancún,
donde mañana, martes, se reunirán los presidentes
de Costa Rica, Abel Pacheco; El Salvador, Antonio Elías Saca;
Guatemala, Oscar Berger; Honduras, Ricardo Maduro; México,
Vicente Fox; Panamá, Martin Torrijos; y la República
Dominicana, Leonel Fernández.
También participarán
en la reunión altos representantes de Nicaragua, Colombia
y Belice.
Paredes dijo que la razón
es económica y reiteró que el monto de la inversión
para la construcción de la refinería puede alcanzar
los 4.000 millones de dólares.
Sobre el porqué del aumento,
el funcionario explicó que la delegación mexicana
dijo que los 800 millones de dólares más es por el
coste de estudios, habilitación de la estructura portuaria
y permisos ambientales, entre otros.
El viceministro de Comercio panameño
afirmó que Centroamérica tiene muchos problemas en
estos momentos como para invertir dinero en una refinería
en vez de hacerlo en asuntos sociales.
Explicó que antes de solicitar
a la iniciativa privada la construcción de la refinería
se pedirá al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que
haga un estudio técnico para ver si existen las condiciones
para crear una refinería en el área y sobre la conveniencia
de la unificación del mercado.
Se tiene que ver si se homologan
las requisitos para los combustibles, porque, dijo, son distintos
en cada uno de los países.
Paredes agregó que el proyecto
de integración energética mesoamericana va, pero reconoció
que hubo un "enamoramiento" de todos los participantes
en la refinería porque se trata de un buen proyecto.
Sin embargo, manifestó que
los estados centroamericanos no tienen dinero suficiente para financiarlo.
"Nos emocionamos más
de la cuenta", admitió el viceministro panameño,
pero aclaró que no hay pérdida de interés en
el proyecto.
No obstante, el convenio para la
integración energética de Mesoamérica está
listo para que los mandatarios de la región lo analicen y,
si están de acuerdo, lo firmen el martes en Cancún.
En rueda de prensa, el canciller
mexicano, Luis Ernesto Derbez, dijo que es un proyecto de Estado
por lo que no interferirían cuestiones de cambios de gobierno.
Dijo que en los primeros 20 días
de enero se va a definir cuál va a ser la empresa que realizará
los estudios de factibilidad y sobre dónde se ubicarían
las plantas, tanto la refinería como la eléctrica
y de gas.
Los estudios, dijo, deberán
estar concluidos en cuatro meses, y en otra reunión, en mayo,
lanzar los proyectos de licitación.
Derbez cambió el monto de
inversión del proyecto, pues por la mañana había
dicho a emisoras de radio que el plan total costaría entre
5.000 y 6.000 millones de dólares y por la noche, en la rueda
de prensa, afirmó que oscilaría entre 7.000 y 9.000
millones de dólares.
Dijo
que si se concreta, será el "proyecto más importante
en la región después del Canal de Panamá".EFE
|