En
un comunicado, el "número tres" del organismo,
Agustín Carstens, afirmó que las "buenas"
políticas macroeconómicas y los avances en la adopción
de "reformas estructurales" han producido resultados positivos
en el país centroamericano.
No obstante, instó al Gobierno
a cumplir sus objetivos presupuestarios, porque son un elemento
"clave" para mantener la estabilidad macroeconómica
y lograr una situación fiscal sostenible.
Carstens instó a Honduras
a controlar los salarios de los funcionarios, "integrar los
beneficios y los sueldos de los maestros, (y) adoptar un presupuesto
prudente para 2006".
Esas medidas y otras tienen como
objetivo contrarrestar el impacto fiscal de la reforma de las telecomunicaciones,
de la aplicación del Acuerdo de Libre Comercio de América
Central y el deterioro de las condiciones financieras de la empresa
pública de electricidad, explica el comunicado.
Carstens recordó que en enero
un nuevo gobierno se instalará en Tegucigalpa.
"Mientras la nueva administración
establece sus propias prioridades de política, su compromiso
con la protección de los elementos principales del programa
económico permitirán a Honduras obtener ganancias
significativas para afianzar el crecimiento y luchar contra la pobreza
en el futuro", señala la declaración.
Manuel Zelaya, del opositor Partido
Liberal, se impuso en las elecciones del 27 de noviembre a Porfirio
Lobo, del gobernante Partido Nacional, aunque el Tribunal Supremo
Electoral (TSE) no ha declarado oficialmente un vencedor porque
aún queda un pequeño porcentaje de votos por contar.
Carstens valoró positivamente
el desempeño económico de Honduras y afirmó
que el crecimiento este año ha sido "robusto",
la inflación ha caído y las cuentas externas se han
fortalecido "significativamente" debido a la entrada de
remesas y a un alza de las exportaciones.
Para el año que viene, Carstens
afirmó que "las perspectivas son buenas para el crecimiento
económico continuado y una caída adicional de la inflación".
Honduras ha tenido acceso a préstamos
por valor de 58,7 millones de dólares como parte del acuerdo
firmado con el FMI en febrero del año pasado.
Los créditos tienen un interés
anual del 0,5 por ciento y deben ser amortizados en 10 años,
con 5 de gracia. EFE
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