Lo más
singular es la masiva presencia de periodistas y observadores internacionales,
cuya apariencia contrasta con la de los habitantes autóctonos
de la nación más pobre de Sudamérica y una
de las que presenta un rostro más indígena.
En
la ciudad andina de La Paz, que alberga a los poderes Ejecutivo
y Legislativo, Roxana Villa, la encargada de una céntrica
cafetería calificó el día de "normal",
aunque reveló su intención de cerrar el local antes
de lo habitual.
El período de 48 horas de reflexión comenzó
la madrugada del jueves con el despliegue de 26.000 militares y
24.000 policías para resguardar la seguridad.
Además,
el código electoral impone la ley seca, la prohibición
de manifestarse, de organizar huelgas y de portar armas punzantes
o de fuego.
Villa
afirmó que todavía no ha definido el voto, que según
las encuestas deberían repartirse los dos principales candidatos
a los comicios, el socialista y favorito Evo Morales y el conservador
Jorge "Tuto" Quiroga.
"Si
sale va a haber mucha oposición", dijo sobre Quiroga,
al que buena parte de la población identifica con la elite
que ha gobernado desde el restablecimiento de la democracia en 1982
y que en los últimos años ha perdido terreno ante
el avance de movimientos sociales izquierdistas e indígenas.
"Si
sale el otro, muchos países se van a oponer", añadió
en alusión a Morales, cuyo plan de nacionalizar los recursos
naturales es visto como una amenaza para la inversión y la
cooperación extranjera, dos de las principales fuentes de
desarrollo del país.
La
misma cautela mostró el presidente, Eduardo Rodríguez,
quien en un encuentro con la prensa extranjera en el Palacio de
Gobierno afirmó que la democracia boliviana, golpeada en
varias ocasiones durante los últimos años, seguirá
"a prueba" después de las elecciones.
En
otro punto de La Paz, el empresario Roberto Duarte, se decanta por
Quiroga, del Poder Democrático y Social (Podemos), debido
a su experiencia primero como vicepresidente y después como
presidente del país entre 1997 y 2002.
"A
Evo no lo veo, no soy racista pero le falta preparación",
opinó durante un receso en las tareas de mudanza de su domicilio.
Alejandra Mamani, una vendedora ambulante de fruta, de origen aimara
y humilde, confesó su predilección por Morales, "porque
él es pobre y nos va ayudar a los pobres", dijo.
Morales
se desplazó hoy desde la ciudad central de Cochabamba hasta
la región tropical del Chapare, donde emitirá el sufragio.
El
jefe del Movimiento Al Socialismo viajó al frente de una
caravana formada por decenas de periodistas nacionales y extranjeros,
allegados y colaboradores.
Mientras,
Quiroga dedicó la jornada de reflexión a practicar
uno de sus deportes favoritos, el montañismo, y ascendió
al nevado paceño Huayna Potosí (6.088 metros)..
La
expectación de la ciudadanía y de la opinión
pública internacional ante los comicios comenzará
a resolverse a las 08.00 horas locales (12.00 GMT), cuando el presidente
Rodríguez inaugure la trascendente jornada electoral.
Más
de 3,6 millones de bolivianos están convocados a las urnas
para elegir al presidente, vicepresidente, 130 diputados, 27 senadores
y, por primera vez, a los nueve prefectos o gobernadores regionales.
Alrededor
de 200 observadores de organismos internacionales y países
amigos verificarán que la labor en las 121.119 mesas electorales
dispuestas para la votación sea transparente. EFE
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