El anuncio
de estos resultados coincidió con la liberación por
el Ejército estadounidense de 25 destacados responsables
del antiguo régimen de Irak, entre los que figuran dos científicas
relacionadas con el programa nuclear del depuesto dictador Sadam
Husein.
Además de Hoda Mahdi Amash,
más conocida como "Señora Antrax", y Rihab
Taha Azawi, también fueron puestos en libertad, entre otros,
el ex ministro de Educación Superior, Hamam Abdel Jaleq,
y el director de la oficina de Coordinación entre el gobierno
iraquí derrocado y la ONU, Hosam Mohamad Amín.
Según fuentes iraquíes,
varios de los excarcelados tienen intención de abandonar
Irak y algunos han viajado ya a Jordania.
La liberación de estas personas
ha quedado, sin embargo, en un segundo lugar para los iraquíes
tras el anuncio de los resultados parciales de los comicios del
pasado jueves, que pusieron fin a la transición política
diseñada por EEUU, y que darán lugar al primer parlamento
no provisional desde la caída del régimen de Sadam,
en abril de 2003.
De acuerdo con la Comisión
Suprema Electoral (CSE), la Alianza Unida Iraquí (AUI), integrada
por 16 grupos políticos chiíes, ha obtenido el 58
por ciento de los votos escrutados en Bagdad -un 89 por ciento-,
seguida por el Frente del Acuerdo Nacional (FAN), que reúne
a organizaciones árabes suníes.
La AUI está dirigida por
Abdel Aziz Al-Hakim, líder de la Asamblea Suprema para la
Revolución Islámica (ASRI), el mayor partido chií
de Irak, y en ella concurre también el primer ministro saliente,
Ibrahim al-Yafari, cabeza de la formación Ad-Dawa.
El director de la CSE, Adel Al-Lami,
señaló que su comisión ha finalizado ya la
mayor parte del recuento de votos en 11 de las 18 provincias de
Irak, y que en algunas, como Basora, Misan y Dhi Qar (sur) o Suleimaniya,
Erbil y Dohok (norte) han sido escrutados ya entre el 93 y 98 por
cien de los votos.
Según él, en estas
provincias norteñas la Coalición Kurda ha cosechado
la mayoría de los votos, seguida por la Alianza Islámica
Kurda, mientras que en tercer lugar aparece el "Acuerdo Nacional
Iraquí", que lidera el ex primer ministro Iyad Alaui
(chií laico).
La Coalición Kurda está
integrada por el Partido Democrático del Kurdistán
(PDK), de Masud Barzani, presidente de la zona autónoma del
Kurdistán, y la Unión Patriótica Kurda (UPK),
que dirige el presidente saliente Yalal Talabani.
En las provincias sureñas,
como Basora, Kerbala y Nayaf, cuyos habitantes son en su mayoría
chiíes, la AUI está a la cabeza del escrutinio, conforme
a la CSE.
Poco después de anunciar
los resultados parciales la AUI ha advertido contra la posible falsificación
de los finales -previsto para dentro de dos semanas-, mientras confirmaba
que "ha comenzado la busca de aliados entre los grupos victorioso",
según declaró hoy uno de sus destacados miembros,
Jodeir Al Juzaí.
La coalición chií
ya venció en las elecciones parlamentarias del pasado 30
de enero, de la que salió el Gobierno que ha conducido a
Irak en el último tramo del proceso de transición
abierto tras la invasión y ocupación estadounidense.
En aquella ocasión, la AUI
logró 140 de los 275 escaños en disputa.
En segundo lugar quedó, con
70 asientos, la alianza kurda, de Barazani y Talabani.
Los
suníes, en cuyas áreas se concentra la insurgencia,
sobre todo en el oeste iraquí, y donde no han sido anunciados
resultados parciales, participaron en las elecciones del jueves
después de que numerosos de sus líderes reconocieran
que su boicot de los comicios de enero "fue un error".
EFE
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