"Veo
que me habéis echado de menos", bromeó Sharón
con los medios de prensa al abandonar el centro médico Hadasa,
en Jerusalén, al ser consultado por su estado de ánimo.
Sharón
ingresó en el hospital el domingo por la noche debido a un
coágulo en el cebrero aunque sus médicos aseguran
que el infarto no le ha causado ninguna secuela ni física
ni mental.
Tras
las revisiones matinales, el primer ministro recibió el alta
y salió con destino a su residencia oficial con un excelente
aspecto físico y muy sonriente.
En
unas breves declaraciones Sharón agradeció al personal
del hospital, a los ciudadanos israelíes y a la prensa en
general por el interés que han demostrado en su estado de
salud.
"Ahora
debo darme prisa y volver al trabajo para movernos hacia adelante",
concluyó con una sonrisa y en referencia al nombre de su
nuevo partido "Kadima" (Adelante).
Los
médicos le han recomendado al primer ministro que descanse
y que tome la mediación para evitar un nuevo coágulo,
así como una dieta apropiada. EFE |