Tenaz búsqueda del
" violador de Miami''
   

22 de diciembre de 2005 

Miami - En una escena que parece sacada de una película, el llamado Violador de Shenandoah escapó de una prisión en el oeste de Miami-Dade, desencadenando una búsqueda frenética en la que participan varios departamentos de policía.

Interrogados: La fiscal Katherine Fernandez Rundle, Administrador municipal, Joe Arriola y el alcalde Manny Diaz.

La policía advirtió que Reynaldo Elías Rapalo, quien está acusado de violar a siete niñas y mujeres, e intentar violar a otras cuatro, es un fugitivo peligroso que podría estar armado.

Según las autoridades, cerca de las 9:30 p.m. del martes, Rapalo, que estaba detenido en la cárcel Turner Guilford Knight (TGK), escapó de su celda de máxima seguridad en el sexto piso trepando por un conducto de ventilación hasta el techo, tras cortar unas barras de seguridad. Una vez ahí, Rapalo, de 34 años, utilizó varias sábanas atadas unas con otras como una cuerda para descender hasta el suelo.

Un segundo reo, Idanio Bravo, también quiso escapar, pero no lo logró pues se fracturó ambas piernas en su intento de fuga. Tras ser hallado, fue transportado al Centro de Traumas Ryder.

Un visitante alertó a los agentes de la cárcel sobre la cuerda hecha de sábanas, y afirmó que vio cómo una persona se deslizaba por la cuerda después de que los guardias terminaron de patrullar esa parte del perímetro.

Según las autoridades, Rapalo desechó su uniforme de reo y podría estar vestido de negro.

''Este hombre representa el peor tipo de amenaza para la comunidad'', aseveró Robert agregó que su departamento se ha unido a la Policía de Miami y la de la Florida en la búsqueda del fugitivo.

''Vamos a expandir la búsqueda hasta que lo encontremos'', aseguró.

Rapalo, natural de Honduras, se encontraba preso desde el 2003, acusado de violar a víctimas que iban desde una niña de 11 años hasta una mujer de 79, y de intentar violar a otras cuatro.

Al ser arrestado, Rapalo confesó sus crímenes y si es hallado culpable podría pasar el resto de sus días tras las rejas. Su juicio estaba fijado para febrero del 2006.

''Esta persona le había dicho a los otros presos que sabía que iba a ir a la cárcel por el resto de su vida, y que tenía que salir de aquí'', señaló Katherine Fernández Rundle, la fiscal estatal de Miami-Dade.

No está claro si Rapalo obtuvo ayuda de empleados de TGK o de otros presos.

''Estamos investigando todas las posibilidades'', explicó Charles McRay, el director del departamento de cárceles de Miami-Dade, quien se mostró visiblemente consternado al hablar con la prensa.

''Esta situación me perturba'', afirmó McRay. ``El departamento de cárceles toma esto muy en serio''.

La fuga ha provocado un revuelo entre los políticos locales, quienes claman por que se lleve a cabo una investigación de cómo Rapalo logró escaparse bajo las narices de los guardias.

La comisionada condal Rebeca Sosa, la presidenta del comité de relaciones comunitarias, seguridad y administración de salud, pidió una investigación inmediata sobre la fuga y sobre la posible falla en la seguridad de la cárcel.

''Mi comité va a tratar de tener un protocolo más estricto para revisar las reglas que existen en este momento en la cárcel, y si hay que cambiar alguna, lo haremos'', dijo la comisionada.

Asimismo, el administrador del condado, George Burgess, ordenó una investigación independiente por parte del departamento de policía de Miami-Dade sobre el incidente y sobre el protocolo de seguridad del departamento de cárceles.


Reynaldo Elías Rápalo.

Esta es la cuarta fuga ocurrida en TGK desde que se inauguró en 1989. La última ocurrió en el 2002.

Aun así, McRay aseguró que ''la cárcel es muy segura'', y que Rapalo se hallaba en una unidad de máxima seguridad, reservada para acusados de crímenes de violencia sexual.

El alcalde del condado, Carlos Alvarez, aseguró que seguirá personalmente la investigación policial.

''Esto es inaceptable. Alguien tiene que responder al respecto'', dijo Alvarez.

El alcalde cuestionó si TGK era la institución correcta para Rapalo, y opinó que debería haber estado recluido en el Centro de Detención de Miami-Dade.

''Si hubiese estado en esa cárcel, esto no hubiese sucedido'', acotó el alcalde. ``Si eso es máxima seguridad, y este individuo pudo huir, tenemos que reevaluar qué significa máxima seguridad''.

Durante una conferencia de prensa realizada ayer en el Departamento de Policía de Miami, las autoridades pidieron la ayuda al público para capturar a Rapalo. Por otro lado, le recordaron al público que asistir a un fugitivo es un delito grave que puede ser penalizado con prisión.

''Ayudar a un fugitivo tiene una pena hasta de 15 años en la cárcel, y mientras yo lleve este caso, pediremos la pena más alta para estas personas'', advirtió Fernández Rundle.

''Obviamente, este individuo es asistido por alguien en la comunidad'', indicó el jefe de la policía de Miami, John Timoney. ``Alguien sabe dónde está''.

Si tiene alguna información sobre el paradero de Rapalo, puede llamar anónimamente al (305) 471-TIPS.

 
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