Presidente de Honduras dice ser "un piloto frustrado"
   

26 de diciembre de 2005

Tegucigalpa - El presidente de Honduras, Ricardo Maduro, dice ser un "piloto frustrado" que quiere "aprender a volar", lo mismo que "a tocar la guitarra".

Presidente Ricardo Maduro.

En una entrevista concedida al diario local "El Heraldo" y publicada hoy, lunes, Maduro dijo además que, cuando ya no sea presidente, le gustaría ser alcalde del pintoresco pueblo de Valle de Ángeles, unos 20 kilómetros al este de la capital hondureña.

El gobernante cesará en el cargo el 27 de enero de 2006, tras un mandato de cuatro años.

Entre otras cosas, el presidente de los hondureños admitió que tuvo alguna cuota de responsabilidad en la derrota que sufrió el gobernante Partido Nacional, en las elecciones generales del 27 de noviembre pasado.

La derrota de su partido en parte también la atribuye a la campaña negativa, de confrontación, entre los candidatos de los dos principales colectivos políticos, Porfirio Lobo, del Partido Nacional, y Manuel Zelaya, del Partido Liberal, ganador de los comicios.

Esa campaña negativa también pudo incidir para que el abstencionismo en las elecciones haya sido del 49 por ciento, según Maduro, quien resaltó que al dejar el poder seguirá viviendo en Honduras porque aquí tiene sus negocios y su familia.

Entre algunos logros de su Gobierno, señaló que generó unos 300.000 empleos, redujo la inflación y cesó la devaluación de la moneda, el lempira, que actualmente se cotiza a 19 por un dólar.

Maduro también habló de algunas frustraciones, como la de no haberle dedicado más atención al problema del medio ambienten y la aprobación de una ley forestal que frene la tala desmedida de los bosques, y el problema del agua que enfrenta Tegucigalpa.

Sobre sus finanzas personales, dice que están peor que antes de que fuera presidente, porque su salario mensual en el Gobierno es de 60.000 lempiras (unos 3.158 dólares), que resulta ser mucho menor al que devengaba en sus empresas, de las que se retiró para ejercer el poder en Honduras.

El presidente dijo que ha recibido invitaciones de dos universidades de Estados Unidos y México, para impartir algunas charlas cuando ya no sea presidente de su país.
Extraoficialmente ha trascendido que Maduro no asistirá el 27 de enero de 2006 a la ceremonia de traspaso presidencial, que tradicionalmente se celebra en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, por temor a una rechifla.

Al respecto, el gobernante respondió que "yo nunca he estado preparado para eso. Sería una tragedia para Honduras que se trastoque la dignidad del cargo de presidente de la República, que es el más alto".

"Si van a armar un show en contra mía y van a afectar la dignidad de la Presidencia, yo no voy. Si hay probabilidades claras de que no va a ser así, para mi ir al estadio es un acto democrático importante", recalcó Maduro, quien se define como "un presidente serio, responsable".

El presidente también habló de la relación con su esposa, la española Aguas Ocaña, con quien dijo, entre otras cosas, que ha compartido "momentos increíblemente bellos, pero mi proyección a futuro de mi matrimonio es algo privado".

Maduro contrajo nupcias con Ocaña el 10 de octubre de 2002. EFE

 
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