El
"Katrina", que se abatió sobre las costas del Golfo
de México el 29 de agosto, produjo marejadas que hicieron
crecer el lago Pontchartrain y las aguas vencieron los diques en
varias partes de Nueva Orleans. Casi el 80 por ciento de la ciudad
quedó anegado.
Cuatro
meses después, la policía investiga un aparente caso
de abuso de la fuerza registrado en los tiempos del "Katrina".
Según
puede verse en un vídeo, varios agentes policiales rodearon
a un sospechoso de robo que tenía un pequeño cuchillo
en una mano y le apuntaron con sus armas de fuego.
Después,
según la versión policial, el hombre amenazó
con el cuchillo a uno de los policías y recibió diez
disparos que le causaron la muerte.
La
desazón persiste en la ciudad, otrora famosa por su carnaval,
sus clubes de jazz y sus casinos, donde ahora viven apenas 100.000
y al menos siete se han suicidado en cuatro meses.
Según
cifras aún no definitivas publicadas hoy por The New York
Times, en todo 2004, cuando la población de Nueva Orleans
era de unas 450.000 personas, hubo nueve suicidios por cada 100.000
habitantes. En todo 2002, en el ámbito nacional, la tasa
de suicidios fue de 11 por cada 100.000 personas.
El
director de Salud Mental del Departamento federal de Salud y Servicios
Humanos, Charles Curie, dijo al diario The New York Times que "la
magnitud de este desastre y la escala de los problemas mentales
no tienen precedentes".
Por
su parte, el psiquiatra Douglas Greve, que tiene su consultorio
en el Barrio Francés de Nueva Orleans, dijo que ha atendido
"a personas muy deprimidas por las secuelas del 'Katrina',
personas con profunda depresión que, en otras circunstancias,
requerirían la hospitalización".
Mientras
tanto el gobierno federal investiga el uso que hicieron de las tarjetas
de crédito los funcionarios de las agencias de socorro en
emergencias enviados por miles a los estados de Luisiana, Misisipi,
Alabama y Texas entre agosto y octubre cuando al "Katrina"
le siguieron los huracanes "Rita" y "Wilma".
El
portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Larry Orluskie,
dijo que se investiga el cargo de más de 39 millones de dólares
en suministros y servicios utilizados por esos funcionarios inmediatamente
después del azote del "Katrina".
La
mayor parte del personal investigado pertenece a la Agencia Federal
de Manejo de Emergencias (FEMA por su sigla en inglés), que
ha sido muy criticada por la respuesta que dio al desastre causado
por los huracanes.
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Según
fuentes gubernamentales, la mayor parte de las mercaderías
adquiridas con las tarjetas de crédito entregadas a
los funcionarios se compró a precios de minorista,
en lugar de compras al por mayor con precios más bajos.
Entre
esas adquisiciones se cuentan 60.639 dólares gastados
en la compra de sacos de dormir, unos 150.000 dólares
en ropa interior de la marca Jockey y hasta 3.200 dólares
en carritos para los palos de golf, un artículo cuya
presencia en una lista de artículos de emergencia resulta
sorprendente.
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Inmediatamente
después del "Katrina" la administración
del presidente George W. Bush autorizó a las agencias de
socorro para que aumentaran de 15.000 a 250.000 el límite
de crédito disponible para los portadores de las tarjetas.
El 3 de octubre esa medida se canceló.
El
senador republicano Charles Grassley, quien preside el Comité
de Finanzas del Senado, fue el que hizo presión para que
se volviera a bajar el límite de gastos autorizados en esas
tarjetas de crédito. EFE |