La
frontera sur de México, compartida con Guatemala y Belice,
tiene una extensión de 1.100 kilómetros por donde
se producen 1,8 millones de cruces al año.
El programa fue elaborado por el Instituto Nacional de Migración
(INM) y descansa en cuatro puntos básicos, añadió
Gobernación en un comunicado.
El plan busca facilitar los flujos migratorios documentados temporales
y definitivos, proteger los derechos humanos de los inmigrantes,
mejorar la seguridad en la frontera y actualizar la legislación
migratoria, de acuerdo con el texto.
Millones de centroamericanos indocumentados se internan en México,
principalmente desde Guatemala buscando llegar a Estados Unidos,
pero muchos son extorsionados por policías, traficantes de
personas y miembros de pandillas, como la Mara Salvatrucha, según
han denunciado organizaciones civiles defensoras de los derechos
humanos.
El comunicado aseguró que el INM trabaja en una política
migratoria que contribuya "a fortalecer la capacidad de México
para documentar a quienes provienen de otras naciones y pueden impulsar
nuestro desarrollo, al tiempo de limitar a quienes tienen fines
distintos, así como apoyar a quienes están en situaciones
vulnerables".
El anuncio de este programa coincide con una ola de indignación
en México sobre una iniciativa de ley que endurece la política
migratoria estadounidense aprobada hace dos semanas por la Cámara
baja de EEUU y que debe pasar todavía por el Senado.
Esa iniciativa estadounidense contempla la construcción de
muros en varios puntos de la porosa y extensa frontera con México
y convierte en un delito la entrada ilegal a ese país. EFE
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