Entre
el 31 de diciembre y el 1 de enero, la cifra de muertos es de al
menos 25 en todo el país, a los que se suman cerca de un
centenar de lesionados.
Entre el 24 y 25 de diciembre los
decesos sumaron unos 28, según cifras de la policía.
La mayoría de víctimas
mortales se produjeron por riñas con armas de fuego y blancas;
accidentes de tráfico y otros hechos violentos.
Además, una treintena de
niños sufrieron quemaduras por la explosión de cohetes
y petardos durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo, indicaron
fuentes de la policía y de los principales hospitales públicos
de Tegucigalpa y San Pedro Sula, las dos ciudades más importantes
del país.
Algunos niños perdieron algunos
de sus dedos de la mano a causa de las explosiones, mientras que
otro perdió un ojo y varios sufrieron quemaduras de primer
y segundo grado en brazos y piernas .
A pesar de la prohibición
para que se vendieran cohetes y otros fuegos artificiales, en las
principales ciudades del país hubo un alto consumo de pólvora
durante las fiestas de Navidad y Fin de año.
La cifra de víctimas mortales
en Navidad y Nochevieja casi se duplicó con respecto a 2004,
cuando se registraron unas 30, según estadísticas
de la policía.EFE
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