La cancelación
se hizo apenas el Fondo Monetario notificó a Argentina el
monto de lo adeudado, que está expresado en Derechos Especiales
de Giro (DEG), el valor contable que usa el organismo financiero,
cuya cotización varía a diario por basarse en una
canasta de monedas, indicaron a EFE fuentes gubernamentales.
Señalaron
que el pago se hizo por orden del Banco Central argentino desde
depósitos en el Banco Internacional de Pagos de Basilea y
la Reserva Federal de Estados Unidos por montos equivalentes a débitos
por 6.656 millones de DEG.
Con
esta operación, el Fondo Monetario se embolsó el equivalente
a unos 9.513 millones de dólares, que sumados a pagos de
vencimientos efectuados la semana pasada llevan el monto de la cancelación
a un total de 9.574 millones de dólares, apuntaron.
El
mercado bursátil inició hoy sus operaciones con una
fuerte alza y un buen volumen de negocios, a diferencia de la reacción
negativa que mostró el 16 de diciembre pasado, un día
después de que el presidente argentino, Néstor Kirchner,
anunciase la decisión de "independizar" al país
con el pago de su deuda con el FMI.
La
decisión de Kirchner, criticada por la oposición conservadora
y economistas neoliberales, tiene un carácter más
político que económico y no reduce los altos indicadores
de riesgo de inversión en el país que llevan las calificadoras
internacionales, opinaron hoy expertos y agentes bursátiles.
Coincidieron
además en que Argentina queda ahora "bajo la lupa"
del capital extranjero, quizá más estricta que la
que le aplicó el Fondo Monetario en los sucesivos acuerdos
firmados desde 1956, cuando el país se afilió al organismo
financiero.
"Tanto
los inversores como la población van a ser jueces más
duros", aseguró a emisoras de radio y televisión
el experto argentino Claudio Loser, quien fue funcionario del FMI
para la región durante la década pasada.
En
los últimos años, el Gobierno argentino "estuvo
haciendo lo que consideraba razonable" en materia económica
"mientras que ahora sus acciones quedan más a la vista
de todo el mundo", apuntó.
Loser
matizó que "era hora de que esto sucediera", pero
advirtió que los inversores extranjeros "tienen miedo,
porque las señales que ha dado el Gobierno no son claras".
Consideró
además que Kirchner "imitó" a Brasil, que
a mediados de diciembre último anunció que iba a cancelar
su deuda con el Fondo Monetario, y sostuvo que los técnicos
del organismo "quedan en una situación más vulnerable"
porque tendrán menos trabajo en la región.
Hugo
Pantaleón, de la consultora de inversiones MC Fores, destacó
a EFE que "no cambiará para nada" la situación
de Argentina a los ojos de las principales calificadoras de riesgo
e incluso aseguró que la política de Kirchner causó
cierta irritación.
"Se
ha dado al Fondo Monetario el carácter de acreedor privilegiado
al pagarle todo al contado, mientras que otros tuvieron que aceptar
quitas o quedaron afuera" de la refinanciación de la
deuda en mora, remarcó al respecto.
El
agente bursátil Jorge Alberti señaló a su vez
que hacen falta "señales claras y tiempo para que el
Gobierno gane la confianza de los inversores, que ahora más
que nunca mirarán con una lupa" todos los factores políticos
y económicos del país.
"Pero
creo que lentamente volverá la confianza y habrá una
recuperación del valor de muchos de los títulos"
que se cotizan en la Bolsa de Buenos Aires, que concluyó
el año pasado con ganancias del 12,2 por ciento, "bastante
por debajo de lo esperado", comentó. EFE
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