"Cita
con la muerte. Kennedy y Castro", de 90 minutos de duración
y basado en tres años de investigaciones periodísticas
en México y EEUU, se emitirá el viernes por la primera
cadena de televisión ARD.
Huismann
y Gus Russo sostienen que "Oswald fue reclutado por los servicios
secretos cubanos, el G-2, y recibió durante su estancia en
México en septiembre de 1963 el encargo de disparar contra
Kennedy".
Oswald
viajó siete semanas antes del magnicidio a México,
donde permaneció siete días. Allí se reunió,
según el documental, con oficiales de alto rango de los servicios
secretos cubanos.
El
general retirado Fabián Escalante, ex jefe de los servicios
secretos cubanos, niega tajantemente esas acusaciones y que se reuniera
con Oswald en México, como sostienen algunos testigos.
Oswald
fue la herramienta final en la lucha mortal entre los hermanos John
y Robert Kennedy y Fidel Castro, aseguran los realizadores de este
documental, que ha contado con un presupuesto de 850.0000 euros
para su realización.
Caravana
donde se conducía el presidente Kennedy. |
Los
servicios secretos cubanos habrían ganado, gracias
al asesinato de Kennedy, la carrera a los estadounidenses,
quienes planeaban asesinar a Castro tras la fallida invasión
de la Bahía de Cochinos en abril de 1961. |
"Este
error político de Kennedy desencadenó una cadena de
acontecimientos que, como una antigua tragedia, debía forzosamente
acabar con la muerte de uno de los dos protagonistas", Kennedy
o Castro, sostiene Huismann.
El
asesinato de Kennedy dio al traste con los planes de la CIA, quienes
habían entregando a Rolando Cubela, ayudante del presidente
cubano, una pluma preparada para inyectar veneno para matarlo.
El
documental tiene como testigo clave al ex espía cubano, Oscar
Marino, aunque también hablaron con Laurence Keenan, ex supervisor
del FBI, quien, después del asesinato de Kennedy, viajó
a México para seguir los pasos de Oswald.
Helena
Garro de Paz, hija del Premio Nobel de Literatura Octavio Paz, también
rompe el silencio y confirma que conoció a Oswald en una
fiesta de los comunistas mexicanos.
"Oswald
era el hombre adecuado y estaba dispuesto a hacerlo", asegura
Marino, confirmando que La Habana estuvo detrás del magnicidio.
El
ex espía, que en el documental aparece casi siempre de espaldas
mientras da vueltas en coche, asegura que ha decidido hablar ahora
porque "futuras generaciones deben saber la verdad".
Marino
justifica el asesinato asegurando que "para los cubanos, Kennedy
era la contrarrevolución en persona".
Huismann
aseguró, tras el pase de prensa del documental, que de momento
ni La Habana ni Washington han reaccionado a sus revelaciones, que,
si está en lo cierto, obligaría a "reescribir
un capítulo de la Guerra Fría".
El
realizador espera "una ola de reacciones" tras la emisión
del documental y confía en que alguna televisión de
EEUU lo emita.
Keenan
asegura que las investigaciones realizadas en 1963 en México
por parte del FBI como de la CIA eran "tan explosivas"
que el propio presidente Lyndon B. Johnson ordenó a
los agentes volver a Washington inmediatamente y mantener
el secreto.
El
presidente Johnson murió, según el documental,
convencido de que Castro estaba detrás de la muerte
de Kennedy, pero prefirió ocultar la verdad a los estadounidenses
con el fin de evitar la tercera Guerra Mundial. |
Fidel Castro, presidente de Cuba. |
"Fue
una hora amarga para el FBI. Por motivos políticos debimos
callar. Todavía me avergüenzo de ello", afirma
Keenan, quien considera que este documental "abrirá
nuevas vías de investigación".
Keenan
confía en que futuras generaciones sepan la verdad sobre
el asesinato de Kennedy cuando se desclasifiquen los archivos secretos
sobre el tema en 2038. "Yo ya no estaré vivo",
dijo el ex agente del FBI. EFE |