“No
es justo que esta flotilla de aviones de combates se encuentra parqueados
sin hacer nada”, dijo el funcionario, tras señalar
que el mantenimiento de estos aparatos de combate ya no se justifica,
dado el ambiente distensión y paz que prevalece en la región
centroamericana.
Los
aviones de combate F5E y F5F fueron adquiridos durante la gestión
del presidente José Simón Azcona, en la década
de los ochentas, en un momento de gran tensión a raíz
de la presencia de los sandinistas en Nicaragua y la guerra interna
que se libraba en El Salvador entre la guerrilla y el ejército.
Esta flotilla de cazas, uno de los cuales se perdió en una
misión en el atlántico hondureño, se encuentra
estacionada en la base aérea de La Ceiba y es utilizada para
entrenamiento de nuevos pilotos, misiones de intersección
de aviones vinculados al tráfico de drogas y algunas ceremonias
militares.
Para Madrid no es necesaria una flota bélica tan cara, ya
que las Fuerzas Armadas hondureñas cuentan con otro tipo
de aeronaves como los aviones Tucanos y helicópteros de combate
que servirían para salvaguardar la integridad nacional y
perseguir aeronaves utilizadas por el narcotráfico.
“Son 10 mil millones de lempiras que se encuentran estacionados
en un hangar y que pueden ser utilizados para cumplir con los compromisos
salariales que el gobierno mantiene con los maestros o cubrir otras
necesidades sociales”, apuntó el alto funcionario gubernamental.
No obstante, apuntó que esa es una decisión que le
corresponde tomar al gobierno entrante, junto a las autoridades
correspondientes. Sobre la propuesta de Madrid no hubo una reacción
del alto mando de las Fuerzas Armadas. |