"Las
relaciones no terminan. Las relaciones ahora cambiaron de nivel
y calidad", afirmó el mandatario brasileño ante
el director gerente del FMI, el español Rodrigo Rato, en
un acto en el Palacio de Planalto en la que Brasil oficializó
el pago anticipado de 15.570 millones de dólares al organismo
multilateral de crédito.
Esa
deuda, con vencimiento en el 2007, había sido contraída
en tres acuerdos de contingencia, el último de los cuales
fue aprobado en septiembre de 2002 durante el gobierno del presidente
Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), antecesor de Lula.
Rato
coincidió con Lula en que las relaciones entre el Fondo y
Brasil iniciaron "una nueva era" y que los dos ahora actuarán
como socios.
"Brasil
ya no tiene más deuda con el Fondo, pero el FMI se convierte
en un socio importante de Brasil en el debate de políticas
económicas", expresó Rato.
Según
el jefe del FMI, el Fondo podrá asesorar a Brasil en las
discusiones sobre reformas económicas y "el debate será
siempre benéfico".
Agregó
que, a cambio, Brasil puede contribuir al debate en el seno del
Fondo Monetario sobre la creación de un mecanismo que permita
a los países emergentes un acceso rápido a créditos
en situaciones de emergencia.
"Brasil
dejó atrás un largo período de inestabilidad
económica.
No
habrá más décadas perdidas o crisis de deuda"
expresó el director gerente del FMI en el acto, al que también
asistió el ministro brasileño de Hacienda, Antonio
Palocci.
Rato
recordó que hace tres años, en vísperas de
la elección de Lula, Brasil atravesaba "una profunda
crisis de confianza" y que muchos escépticos llegaron
a vaticinar que el país declararía una moratoria en
el pago de su deuda, que la cotización del dólar se
dispararía y que la bolsa colapsaría, pero nada de
ello ocurrió.
"Aprovechando
al máximo una coyuntura económica mundial siempre
favorable, Brasil consiguió mejorar su situación externa,
ayudó a restaurar la confianza (de los inversores en el país)
y a reducir el riesgo país a su nivel más bajo históricamente",
anotó.
Palocci
afirmó por su parte que la decisión de pagar anticipadamente
al FMI fue una decisión "madura" y señaló
que el fin de las obligaciones de Brasil con ese organismo multilateral
de crédito no alterará la política económica
del país.
"Podemos
reafirmar con seguridad que el pago anticipado de la deuda brasileña
con el FMI fue una decisión madura y apoyada en bases económicas
sólidas", manifestó el ministro.
Antes
de participar en el acto que oficializó el pago de la deuda
con el FMI, Rato se reunió por separado con Lula, con Palocci
y con el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles. EFE
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