Los
titulares de Exteriores de 10 países latinoamericanos acordaron
hoy en México una postura común en un documento sobre
la reforma migratoria que pretende EEUU y demandaron que la nueva
normativa garantice "la protección plena de los derechos
humanos" de los inmigrantes y "la observancia de las leyes
laborales".
En
el documento, suscrito hoy al término de la cita de cancilleres,
los países latinoamericanos consideran que "un elemento
esencial para lograr procesos migratorios legales, seguros, ordenados
y respetuosos con los derechos humanos" es "el establecimiento
de esquemas de trabajadores temporales".
También
consideraron "indispensable" la atención al estatus
migratorio de las personas que se encuentran en los países
receptores en situación de indocumentados, por lo que pidieron
que su regularización sea considerada.
En
la declaración reafirmaron que a todo inmigrante, "sin
importar su condición migratoria", debe dársele
"la protección plena a sus derechos humanos" y
"la observancia plena de las leyes laborales que les aplican".
Reconocieron
que la inmigración deriva en buena medida de que la gente
no encuentra en su propio país un entorno económico
y social que le permita "su pleno desarrollo y bienestar",
por lo cual seguirán condiciones para emigrar mientras exista
"demanda de trabajadores".
El
canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, anfitrión de la
reunión, aseguró en representación de todos
los asistentes que estas naciones no escatimarán "jamás"
esfuerzos "en la defensa de sus conciudadanos".
Los
cancilleres acordaron crear un grupo de trabajo sobre migración
para promover políticas conjuntas ante las reformas que prepara
EEUU y que pueden suponer un endurecimiento de la normativa actual.
En
la declaración no hubo mención expresa alguna al plan
de EEUU de levantar más muros en la frontera entre México
y EEUU para contener la inmigración ilegal.
Sin
embargo, el canciller mexicano dejó claro que hay espacios
para mejorar en el proyecto de ley que ha sido enviado al Senado
estadounidense, que incluye la propuesta de levantar barreras en
la frontera.
"Estamos
haciendo hincapié de manera muy clara a lo que es el escenario
en EEUU del planteamiento de que la ley Sensembrenner tiene que
ser analizada con cuidado", declaró Derbez.
Además,
demandó que en las leyes migratorias que sean aprobadas en
adelante en el vecino país se tome en cuenta "la seguridad
y la integración de las comunidades de emigrantes".
Derbez
aclaró que la postura común se mantiene abierta "a
cualquier otro gobierno" que comparta las preocupaciones de
México, Centroamérica, República Dominicana
y Colombia ante la importancia del fenómeno migratorio en
su relación con EEUU.
El
canciller de El Salvador, Francisco Laínez, señaló
que el encuentro había sido "positivo y propositivo",
y que el enfoque común ante las reformas de las leyes migratorias
que se buscará será "integral".
Por
su parte el canciller de Guatemala, Jorge Briz, señaló
que el desarrollo de las economías de la región había
sido uno de los asuntos de discusión en la reunión
por estar ligado al fenómeno migratorio.
"La
generación de recursos de riqueza nacional es importante
y fundamental. Y aquí casi todos los países ya tenemos
tratados de libre comercio con EEUU, por ejemplo, entre nosotros",
indicó Briz.
A
la reunión asistieron cancilleres y representantes de Belice,
Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua,
Panamá, México y República Dominicana. EFE
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