El
beneficio se extenderá a ex presidentes y ex vicepresidentes
del Parlamento, ex ministros y ex viceministros de Seguridad y Defensa;
Fiscal General y Fiscal Adjunto, y magistrados de la Corte Suprema
de Justicia.
Un
portavoz del poder legislativo hondureño dijo hoy a los periodistas
que la ley fue aprobada por mayoría simple y que también
favorecerá a cualquier otro alto funcionario que, por sus
funciones en la administración pública que puedan
implicar algún riesgo, lo demande.
Algunos
sectores expresaron hoy su rechazo a la ley, porque consideran que,
si se trata de seguridad por temor a la violencia y delincuencia
común que vive el país, igual riesgo corren todos
los hondureños.
También
hay quienes consideran que proteger a tantos ex funcionarios implicará
dedicar mucho personal de los cuerpos de seguridad que debería
estar en las calles brindando protección a la población,
además, según la Constitución, no hay privilegios
para nadie.
La
nueva ley fue aprobada ocho días después de que el
Gobierno que preside Ricardo Maduro envió con un cargo consular
a EEUU al ex ministro de Seguridad Oscar Alvarez, quien pidió
protección estatal alegando que él y su familia corrían
peligro en el país.
Como
ministro de Seguridad, Alvarez desató una persecución
sin tregua contra las "maras" (pandillas armadas), de
las que habría recibido amenazas, según su denuncia.
Además, Alvarez dijo antes de viajar a EEUU, que el crimen
organizado también estaría atentando contra su seguridad.
Extraoficialmente
ha trascendido que Alvarez ahora ocupa un cargo en Washington, con
un salario entre 5.000 y 6.000 dólares, lo que no ha sido
desvirtuado ni confirmado por el canciller hondureño, Mario
Fortín.
El
canciller dijo la semana pasada que Alvarez fue enviado a EEUU con
un cargo de vicecónsul, pero que por razones de seguridad
no precisaba en que ciudad del país del norte.
Alvarez
se movilizaba en Honduras con un riguroso aparato de seguridad,
incluso más numeroso que el que le brinda protección
al presidente Ricardo Maduro. EFE
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