Hugo
Arévalo, comisionado de la COPECO, dijo a una emisora que
transmite desde Tegucigalpa, que pilotos de dos aeronaves que con
frecuencia sobrevuelan el Pacífico, advirtieron del fenómeno
a la Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación
Aérea (COCESNA) hacia las 17.00 hora local (23.00 GMT).
La
ola "probablemente se acerca a las costas de El Salvador y
el Golfo de Fonseca", región del Pacífico que
ese país comparte con Honduras y Nicaragua.
Añadió
que la alerta "no es para alarmar a nadie", pero sí
para que los habitantes de regiones hondureñas como el puerto
de Amapala, en la isla del Tigre, Coyolito y Cedeño, comunidades
hondureñas en el Golfo de Fonseca.
Arévalo
subrayó que los pilotos que observaron la ola grande, por
lo general trabajan para líneas aéreas que aterrizan
en el Aeropuerto Internacional de El Salvador, en Comalapa, que
se localiza cerca de las costas del Pacífico de ese país
centroamericano.
También
recomendó a los pescadores de embarcaciones pequeñas
que abandonen el mar y que todos los habitantes de la región
se mantengan vigilantes al oleaje, aunque no precisó la posible
altura de la ola.
El
2 de junio de 1999, unas 70 casas fueron destruidas y otras 300
dañadas parcialmente por una marejada en el balneario de
Cedeño, que sin embargo no causó pérdidas humanas.
Autoridades
municipales de Cedeño dijeron entonces que la marejada alcanzó
olas de tres y cuatro metros que metieron las aguas del mar unos
150 metros en tierra firme.
Otro
fenómeno similar se registró el 10 de abril de 1997,
cuando cerca de un centenar de personas fueron evacuadas ante las
fuertes marejadas que inundaron parte de la misma localidad costera
de Cedeño, con millonarios daños materiales, informaron
fuentes oficiales.
La
marejada de ese año destruyó parcialmente dos hoteles,
afectó a algunas viviendas y arrasó 35 pequeños
negocios de comida que funcionaban en la playa.
El mar penetró entonces unos 200 metros en Cedeño
y obligó a evacuar a unas 80 personas. Un día después
se produjo otro fenómeno similar en la zona, aunque de menor
magnitud.
En
Amapala también se inundaron algunos inmuebles, pero el problema
fue mucho menor que en Cedeño, balneario muy visitado especialmente
en Semana Santa y localizado a unos 130 kilómetros al sur
de Tegucigalpa. EFE |