Venezuela recibirá aviones
con otra tecnología
   

13 de enero de 2006

Madrid - El Gobierno español anunció hoy que los contratos firmados con Venezuela para la venta de doce aviones militares "se deben cumplir", por lo que se sustituirán los componentes fabricados en EEUU por tecnología de otro origen.

María Teresa Fernández de la Vega.

"Hay suscritos unos contratos que están firmados con Venezuela y, desde luego, se deben cumplir. La empresa (el consorcio aeronáutico EADS-CASA) buscará la tecnología de sustitución", dijo la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

En la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, Fernández de la Vega dijo además que el Ejecutivo "no comparte" los motivos esgrimidos por "la Administración Bush" para denegar la licencia que habría permitido entregar los aviones que "España ha vendido a Venezuela" sin tener que sustituir por otros los componentes tecnológicos de fabricación estadounidense.

La vicepresidenta recordó que se trata de aviones militares de transporte sin carácter ofensivo y recalcó que "lo que resulta evidente es que hay suscritos unos contratos que están firmados con otro país, en este caso con Venezuela, y, desde luego, se deben cumplir; la empresa buscará la tecnología de sustitución".

El embajador de EEUU en España, Eduardo Aguirre, se reunió la víspera con el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y conversó por teléfono con el titular de Defensa, José Bono, para comunicarles que su Gobierno había denegado las licencias solicitadas por EADS-CASA para transferir a Venezuela la tecnología estadounidense de esos aviones.

Los contratos de venta a Venezuela de estos doce aviones de CASA y de ocho fragatas construidas por la empresa estatal Navantia, por un importe conjunto de 1.700 millones de euros (2.006 millones de dólares), fueron suscritos en Caracas el 28 de noviembre pasado en un acto celebrado en el palacio presidencial de Miraflores, al que asistió el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el ministro Bono.

Para argumentar la decisión de denegar estas licencias adoptada por la Administración de George W. Bush, la Embajada estadounidense subrayó que Chávez "ha socavado sistemáticamente las instituciones democráticas, ha presionado y acosado a los medios de comunicación y a la oposición política y progresivamente incrementa su modelo de autocracia y oposición a la democracia".

Asimismo, la representación diplomática estadounidense considera que "en una región necesitada de estabilidad política, las acciones y frecuentes declaraciones del Gobierno de Venezuela contribuyen a una inestabilidad regional", por lo que, a juicio de EEUU, la propuesta española de "venta de plataformas aéreas" tiene el potencial de "complicar la situación".

En su comparecencia informativa, Fernández de la Vega explicó que "la Administración Bush ha decidido denegar las licencias necesarias para la construcción de los aviones que España ha vendido ha Venezuela y lo ha hecho por una serie de motivos que, desde luego, el Gobierno español no comparte".

Además, destacó que el objeto de los contratos suscritos con Venezuela es "la construcción y venta de naves y aeronaves de transporte y vigilancia marítima", que "no tienen carácter ofensivo" y que generarán empleo para "cerca de mil trabajadores en España durante los próximos años", en un sector "tan importante y castigado como el de astilleros" y el de la construcción aeronáutica.

El embajador Aguirre ya había advertido en su día de que se podía impedir la venta al Gobierno venezolano porque los equipos militares de los aviones "incluyen componentes estadounidenses que necesitan licencia de exportación".

Ante las advertencias de EEUU, el comandante general de la Armada venezolana, Armado Laguna, subrayó en coincidencia con la firma de los contratos en Caracas que los componentes estadounidenses de esos equipos militares pueden ser sustituidos por otros similares ya ofrecidos por Francia, Italia y Alemania.

El consorcio aeronáutico europeo EADS, que cuenta con capital español, francés y alemán, fue constituido e el 2000 como resultado de la fusión entre la compañía francesa Aerospatiale Matra, la alemana DaimlerChrysler Aerospace (DASA) y la española Construcciones Aeronáuticas (CASA). EFE

 
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