Esta
será, además, la primera vez en 16 años que
la elección de un presidente no ha estado caracterizada por
la polaridad entre dictadura y democracia, ni por la presencia de
Augusto Pinochet, totalmente ausente de estos comicios.
Mientras en medio del sopor estival
los chilenos esperan y piensan el desenlace electoral de este domingo,
del cual puede salir la primera mujer presidenta en la historia
del país, los candidatos redujeron al mínimo sus actividades.
Bachelet, de 54 años y candidata
de la gobernante Concertación de Partidos por la Democracia,
ha pasado la jornada sin actividades públicas y en privado
junto a su familia, mientras su equipo de campaña afina los
detalles de última hora, cuyo jefe político, el senador
Andrés Zaldívar, reafirmó que ganarán
la elección.
Piñera, de 56 años
y de la agrupación derechista Renovación Nacional
(RN), tras visitar un hogar de ancianos en Santiago manifestó
que espera "confiado y tranquilo" el resultado de los
comicios.
Durante la jornada, sin embargo,
el equipo de campaña del abanderado de la opositora Alianza
por Chile y el Ejecutivo polemizaron sobre la legitimidad del acto
electoral y la vulneración de la ley que prohíbe la
propaganda 72 horas antes de la elección.
El director político de la
campaña, Joaquín Lavín, en conferencia de prensa,
instó el viernes a los chilenos a votar por Piñera
y difundió encuestas, cuyo origen no identificó, que
dan cuenta de un supuesto empate técnico entre ambos candidatos.
El portavoz de Gobierno, Osvaldo
Puccio, dijo hoy a los periodistas que el equipo se situó
"al borde de la legalidad" con esta actividad que el entorno
de Piñera calificó como un simple "acto informativo".
Puccio
también expresó su malestar por declaraciones de Piñera
en las que señaló que el supuesto intervencionismo
del gobierno en la campaña electoral "le resta legitimidad
al proceso" electoral", según una entrevista publicada
por el vespertino "La Segunda".
"Es muy grave lo que dijo el candidato de la derecha, esto
de poner en duda la legitimidad del proceso", subrayó
el portavoz y llamó a Piñera a tener calma y ser prudente.
Agregó que las palabras de
la oposición "dejan ver a una derecha nerviosa e incluso
irresponsable" y advirtió que con declaraciones como
éstas "se pone en juego la fortaleza y la legitimidad
de la democracia y el prestigio del país".
El director de campaña de
Bachelet coincidió con Puccio y dijo que las declaraciones
del acaudalado empresario no tienen fundamento y agregó que
esperaba que fueran "sólo un desliz".
El aludido, en tanto, respondió
que "desgraciadamente en las últimas semanas ha habido
una brutal y desvergonzada intervención del Estado. Esto
no es bueno para la democracia y la sana convivencia", espetó
Piñera, aunque omitió referirse a sus dichos anteriores.
En tanto, el ministro del Interior,
Francisco Vidal, junto al jefe de Plaza de la Región Metropolitana,
el general Patricio Cartoni, recorrieron distintos locales de votación
de Santiago, donde sufraga cerca del 40 por ciento de los chilenos.
Vidal, al evaluar el día
previo a la segunda vuelta electoral, dijo que todo marcha en buenas
condiciones y que "todas las instituciones están funcionando
como corresponde".
Las elecciones, las cuartas desde
que Chile recuperó la democracia en 1990, se celebran en
un contexto económico pujante, con crecimientos superiores
al seis por ciento en los últimos años y una impresionante
obra de infraestructura que ha cambiado la cara del país.
En este escenario, la derecha chilena
busca llegar al poder tras tres intentos fallidos, mientras la Concertación
va por un cuarto gobierno con un liderazgo de nuevo tipo, encarnado
por la doctora socialista, agnóstica y divorciada.
Según los analistas, el trabajo
proselitista desplegado por ambos candidatos desde que se conocieron
los resultados de la primera ronda, no ha provocado cambios dramáticos
en la decisión de voto.
Así lo confirma el último
sondeo dado a conocer el pasado jueves por la consultora internacional
MORI, en el que Bachelet obtiene el 53 por ciento de las preferencias
del electorado, frente al 47 por ciento de Piñera.
En
la primera ronda del pasado 11 de diciembre, la ex ministra de Defensa
obtuvo el 45,96 por ciento de los sufragios frente al 25,41 por
ciento de Piñera. EFE
|