Proponen enviar más fondos a la frontera con México
   

14 de enero de 2006

Nuevo México - El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, propuso otorgar dos millones de dólares adicionales a las fuerzas de seguridad fronterizas, para combatir el tráfico de drogas y de indocumentados.

Richardson anunció el viernes último un paquete de propuestas que presentará al legislativo estatal durante las próximas semanas, donde ofrece el equipo necesario a los departamentos policiales para que tengan un rol más activo en la vigilancia de la frontera.

"Yo declaré en estado de emergencia los condados fronterizos el pasado 18 de agosto, como entonces dije, la seguridad en la frontera es responsabilidad del Gobierno federal, pero proteger a los residentes de Nuevo México, es mía", aseguró Richardson.

En ese entonces, el controvertido anuncio del gobernador demócrata acaparó la atención del país, sobre todo después que otros estados, como Arizona, siguieran su ejemplo.

Meses después de declarar en estado de emergencia los condados fronterizos de Hidalgo, Luna, Grant y Doña Ana, Richardson asignó 750.000 dólares en fondos estatales para incrementar la seguridad en la frontera con México.

El gobernador también logró que el Gobierno federal otorgara un millón de dólares para financiar la contracción de agentes adicionales para los diferentes departamentos policíacos.

"El pasado mes de diciembre, tomé la decisión de extender la declaración de emergencia, y autoricé el uso de fondos adicionales para incrementar la presencia de policías estatales en la frontera", dijo Richardson.

Agregó que al solicitar que la legislatura otorgue otros dos millones de dólares en fondos estatales a la seguridad en la frontera, reitera su interés y compromiso por el bienestar de las comunidades en esa región.

El gobernador demócrata indicó que esos fondos adicionales servirán para continuar con el programa de protección de la frontera.

Desde que en marzo de 2004 el Gobierno federal iniciara el operativo de Control de la Frontera de Arizona (ABC, por sus siglas en inglés), el flujo migratorio lentamente comenzó a cambiar hacia la frontera de Nuevo México.

Mientras que en Arizona al termino del año fiscal 2005 la Patrulla Fronteriza reportó un descenso en el arresto de indocumentados, en Nuevo México esa cifra se incrementó en un doce por ciento.

Ante la fuerte presión de Richardson, el Gobierno federal anunció que durante 2006 se enviarán 265 agentes adicionales a la frontera de Nuevo México.

De los nuevos agentes, 185 serán enviados a las poblaciones de Deming y Lordsburg, mientras que otros 80 se asignarán a la región de Alamogordo y Las Cruces.

Como parte de sus esfuerzos por incrementar la seguridad en la frontera, Richardson acordó junto con el gobierno del estado mexicano de Chihuahua, la demolición de 31 edificios del pueblo fantasma de Las Chepas.

El pueblo era utilizado como punto de reunión por los traficantes de indocumentados antes de iniciar su viaje "al otro lado".

Richardson también propuso asignar 2,5 millones de dólares para el establecimiento del primer Centro Movilizado de Desastres en Nuevo México, el cual estaría ubicado en la ciudad de Albuquerque.

El centro se encargaría de coordinador todos los esfuerzos para asistir a la población y proporcionar ayuda básica en caso de un desastre natural u otro tipo de emergencia. EFE

 
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