"Yo
declaré en estado de emergencia los condados fronterizos
el pasado 18 de agosto, como entonces dije, la seguridad en la frontera
es responsabilidad del Gobierno federal, pero proteger a los residentes
de Nuevo México, es mía", aseguró Richardson.
En
ese entonces, el controvertido anuncio del gobernador demócrata
acaparó la atención del país, sobre todo después
que otros estados, como Arizona, siguieran su ejemplo.
Meses después de declarar en estado de emergencia los condados
fronterizos de Hidalgo, Luna, Grant y Doña Ana, Richardson
asignó 750.000 dólares en fondos estatales para incrementar
la seguridad en la frontera con México.
El
gobernador también logró que el Gobierno federal otorgara
un millón de dólares para financiar la contracción
de agentes adicionales para los diferentes departamentos policíacos.
"El
pasado mes de diciembre, tomé la decisión de extender
la declaración de emergencia, y autoricé el uso de
fondos adicionales para incrementar la presencia de policías
estatales en la frontera", dijo Richardson.
Agregó
que al solicitar que la legislatura otorgue otros dos millones de
dólares en fondos estatales a la seguridad en la frontera,
reitera su interés y compromiso por el bienestar de las comunidades
en esa región.
El
gobernador demócrata indicó que esos fondos adicionales
servirán para continuar con el programa de protección
de la frontera.
Desde
que en marzo de 2004 el Gobierno federal iniciara el operativo de
Control de la Frontera de Arizona (ABC, por sus siglas en inglés),
el flujo migratorio lentamente comenzó a cambiar hacia la
frontera de Nuevo México.
Mientras
que en Arizona al termino del año fiscal 2005 la Patrulla
Fronteriza reportó un descenso en el arresto de indocumentados,
en Nuevo México esa cifra se incrementó en un doce
por ciento.
Ante
la fuerte presión de Richardson, el Gobierno federal anunció
que durante 2006 se enviarán 265 agentes adicionales a la
frontera de Nuevo México.
De
los nuevos agentes, 185 serán enviados a las poblaciones
de Deming y Lordsburg, mientras que otros 80 se asignarán
a la región de Alamogordo y Las Cruces.
Como
parte de sus esfuerzos por incrementar la seguridad en la frontera,
Richardson acordó junto con el gobierno del estado mexicano
de Chihuahua, la demolición de 31 edificios del pueblo fantasma
de Las Chepas.
El
pueblo era utilizado como punto de reunión por los traficantes
de indocumentados antes de iniciar su viaje "al otro lado".
Richardson
también propuso asignar 2,5 millones de dólares para
el establecimiento del primer Centro Movilizado de Desastres en
Nuevo México, el cual estaría ubicado en la ciudad
de Albuquerque.
El
centro se encargaría de coordinador todos los esfuerzos para
asistir a la población y proporcionar ayuda básica
en caso de un desastre natural u otro tipo de emergencia. EFE
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