Las
remesas sumaron el año pasado al menos 8.210,3 millones de
dólares, la mayor cantidad registrada hasta ahora, 14,5 por
ciento más que en 2004, cuando alcanzaron 7.169,2 millones,
según cálculos basados en reportes de los bancos centrales
de la región.
Guatemala, El Salvador y Honduras son los países centroamericanos
cuyas economías dependen cada vez más de los dólares
que envían a sus familiares los millones de sus ciudadanos
que viven, legal o ilegalmente, en Estados Unidos.
Sólo esos tres países
sumaron en 2005 al menos 7.323 millones de dólares en remesas
familiares.
La creciente importancia de las
remesas es una de las principales razones que impulsan a la mayoría
de gobiernos centroamericanos a luchar por la permanencia de sus
emigrantes en EEUU, país que está endureciendo su
política para contener la migración ilegal.
Gobiernos y sectores sociales y
religiosos de esta región han condenado la pretensión
de Estados Unidos de levantar muros en su frontera con México
como parte de sus nuevas medidas para atajar el ingreso de indocumentados.
Los cancilleres centroamericanos,
de México, República Dominicana y Colombia pidieron
a EEUU el pasado día 9, en la capital mexicana, que la reforma
de sus leyes migratorias se haga desde el respeto a los emigrantes,
que "no son ni deben ser tratados como delincuentes".
En Estados Unidos radican unos 5,1
millones de centroamericanos, más del 50 por ciento de forma
ilegal, según la Organización Internacional para las
Migraciones (OIM).
Guatemala, el principal receptor
de remesas en Centroamérica, recibió en 2005 al menos
2.992,8 millones de dólares, un récord histórico,
que representaron el 10 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB),
según el Banco de Guatemala (central).
Las remesas sólo fueron superadas
por las exportaciones, que en 2005 generaron 3.644,8 millones de
dólares.
En 2004, las remesas familiares
alcanzaron 2.550,62 millones de dólares en Guatemala.
En Estados Unidos, según
la OIM, viven 1,2 millones de guatemaltecos, el 60 por ciento de
ellos indocumentados.
El Salvador también logró
el año pasado una cifra récord en remesas familiares,
2.830,2 millones de dólares, la mayor parte desde Estados
Unidos, según el Banco Central de Reserva (BCR).
Las remesas enviadas por los salvadoreños
mostraron un crecimiento del 11,1 por ciento con relación
a 2004, cuando alcanzaron 2.547,6 millones de dólares, y
en 2005 representaron el 16,6 por ciento del PIB del país.
Según fuentes oficiales,
2,4 millones de salvadoreños viven en Estados Unidos.
En Honduras, el tercer país
centroamericano en recibir mayores volúmenes de remesas,
éstas sumaron en 2005 un récord de 1.500 millones
de dólares, según fuentes gubernamentales, mientras
que en 2004 ascendieron a unos 1.250 millones.
Las remesas representan un alivio
para la débil economía de Honduras, ya que se benefician
más de dos millones de los siete millones de habitantes que
tiene el país, de acuerdo con las fuentes.
Según el Ministerio de Relaciones
Exteriores, unos 934.000 hondureños viven en el exterior,
unos 805.000 de ellos en EEUU, incluidos unos 100.000 indocumentados,
y el resto en otros países.
El Banco Central de Nicaragua estima
que en 2005 las remesas alcanzaron 625,8 millones de dólares,
mientras que en 2004 sumaron 518,8 millones.
Costa Rica y Panamá no son
grandes receptores de remesas familiares; por el contrario, también
son emisores, en el primer caso de envíos de nicaragüenses
y en el segundo de colombianos, dominicanos, ecuatorianos, peruanos
y centroamericanos, entre otros.
Hasta el tercer trimestre de 2005,
las remesas hacia Costa Rica alcanzaron 261,5 millones de dólares,
y en todo el 2004 se situaron en 302,2 millones de dólares,
según cifras del Banco Central de Costa Rica.
Panamá
aún no dispone de una cifra oficial de remesas en 2005. EFE |