El año
pasado, más de 200 inmigrantes indocumentados murieron a
lo largo de la frontera entre Arizona y Sonora (México).
Los activistas consideran que el poder comunicarse por teléfono
permitiría a los indocumentados pedir ayuda en caso de peligro
de muerte.
"El
problema es que hay áreas en el desierto donde no se puede
hacer una llamada por la falta de torres que transmitan la señal",
dijo Roobin Hoover, director de Fronteras Compasivas.
A veces, cuando los voluntarios de la organización van a
colocar agua en varias estaciones del desierto, se encuentran con
los teléfonos celulares y pilas abandonados por los inmigrantes,
dijo Hoover.
Por su parte, la Patrulla Fronteriza ha informado de varios casos
en que, con un teléfono celular, indocumentados se han comunicado
con el 911 para pedir ayuda de la misma Patrulla Fronteriza.
"Tener
o no señal en el celular puede significar la diferencia entre
la vida y la muerte", dijo Hoover.
El verano pasado, la organización humanitaria pidió
al Departamento de Seguridad Interna que instalara en el desierto
15 torres transmisión para teléfonos celulares, 12
en Arizona y 3 en California. EFE
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