Los
mandatarios de Guatemala, Oscar Berger; Nicaragua, Enrique Bolaños;
Honduras, Ricardo Maduro, y El Salvador, Elías Antonio Saca,
se reunieron en el aeropuerto internacional salvadoreño,
en Comapala, donde abordaron la situación de miles de compatriotas
que viven en EEUU amparados al TPS, entre otros asuntos.
En una rueda de prensa, Saca afirmó
que en una conversación telefónica reciente con el
presidente estadounidense, George W. Bush, éste le aseguró
que los TPS que se han concedido a los países centroamericanos
mantendrán su vigencia hasta la fecha en que se han otorgado.
En ese sentido, pidió tranquilidad
a la población ante rumores que circularon esta semana en
El Salvador en torno a que las personas amparadas bajo el TPS podrían
ser deportadas en cualquier momento.
En la actualidad más de 200.000
salvadoreños gozan del beneficio migratorio, que caducará
el 9 de septiembre próximo.
Maduro manifestó su esperanza
porque sus compatriotas también puedan disfrutar de una prolongación
del TPS, pero al igual que Saca se expresó confiado en que
las reformas migratorias en EEUU concedan residencia permanente
a estas personas.
El presidente de Nicaragua dijo,
por su parte, que la mayoría de sus compatriotas viven legalmente
en EEUU, pero se solidarizó con la petición de sus
colegas centroamericanos.
Entre tanto, Berger señaló
que Guatemala no goza de un TPS y destacó que una reforma
migratoria que garantice residencia permanente en EEUU será
una lucha que impulsará junto con sus colegas centroamericanos.
El pasado viernes, un portavoz del Servicio de Ciudadanía
e Inmigración de EEUU (USCIS) dijo a EFE que la administración
de Bush dará a conocer en mayo próximo si prorroga
o no el TPS a casi 100.000 hondureños y 6.000 nicaragüenses,
y en julio emitirá su decisión en el caso de unos
250.000 salvadoreños.
El TPS de hondureños y nicaragüenses
finalizará el 5 de julio próximo, y el de los salvadoreños
el 9 de septiembre.
La secretaría de Seguridad
Nacional informará oportunamente a los grupos y comunidades
respectivas "cuando haya adoptado una decisión"
en cuanto a este beneficio, resaltó la fuente.
Los cerca de 100.000 hondureños
y 6.000 nicaragüenses esperan para mayo próximo la concesión
de una sexta prórroga de esta protección migratoria.
El TPS fue concedido como consecuencia
de la devastación causada en ambos países por el huracán
"Mitch" a finales de 1998, y les permite vivir y trabajar
legalmente en EEUU.
Los salvadoreños aguardan
por una cuarta prórroga después que la Casa Blanca
les concediera un período inicial de 18 meses a causa de
los terremotos de enero y febrero de 2001 en El Salvador.
El
gobierno de Estados Unidos otorga el TPS a los ciudadanos de países
afectados por conflictos bélicos o por desastres naturales
como es el caso de esos tres países centroamericanos. EFE
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