Mientras Israel, Estados Unidos y todas los gobiernos europeos instaban
a los integristas a abandonar la violencia, Hamás tendió
la mano al resto de grupos palestinos, pero señaló
que continuará su resistencia contra Israel, según
declararon sus líderes, Ismail Haníe y Mahmud A-Zahar.
"Nuestra victoria tendrá consecuencias sin precedentes,
Hamás se unirá a la ANP y lucharán desde adentro
contra la corrupción", dijo A-Zahar, quien sin embargo,
recalcó que "la lucha armada contra Israel continuará
y nuestra victoria llevará a Israel a hacer concesiones a
los palestinos y cambiará la actitud de Jordania y Egipto
hacia el conflicto".
"La victoria reafirma nuestras creencias y estrategia, y estamos
comprometidos con lo que anunciamos antes de las elecciones",
señaló Haníe -cabeza de las listas del movimiento-
y exhortó "a la resistencia contra la ocupación
hasta expulsarla y devolvernos nuestros derechos, y por encima de
todo, Jerusalén, los refugiados y la liberación de
prisioneros".
Por su parte, el director del buró político de Hamás
en el exilio, Jaled Mishal, habló por teléfono con
el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás,
para discutir la formación de un gobierno de unidad nacional
en Cisjordania y Gaza.
"El movimiento Hamás trabajará con todos, con
las comunidades regionales e internacionales, dentro de un balance
y un camino que garantice los derechos legítimos del pueblo
palestino", dijo Ismail Haníe, que fue quien informó
de la llamada de Mishal, quien de hecho toma las decisiones de su
movimiento desde el exilio.
La intención de Hamás es la de consultar con todas
las facciones ya que no tienen la voluntad de trabajar solos en
la escena política.
"Todo lo contrario, Hamás se aferrará a la discusión
política y a la búsqueda de una asociación
política", aseguró Haníe.
"En nuestras conversaciones con otras facciones estudiaremos
juntos qué tipo de sociedad política deben tener los
palestinos", agregó.
Sin embargo, dio a entender que, por el momento, los integristas
no se plantean liderar el gobierno palestino, decisión que
"sólo podrá tomarla el liderazgo político".
La dirección de Al Fatah, por su parte, continuaba reunida
esta tarde para decidir las medidas a adoptar tras la estrepitosa
derrota electoral y determinar si se suman a un gobierno de coalición
con Hamás, según informó el viceprimer ministro,
Nabil Shaat.
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Tras
la dimisión del primer ministro, Ahmed Qurea, y de
todo su gobierno, todas las especulaciones apuntaban esta
tarde a la posibilidad de una decisión similar por
parte del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP),
Mahmud Abás. |
Según
aseguraron a EFE fuentes diplomáticas, la decisión
está pendiente del resultado oficial de los comicios y de
las futuras intenciones de Hamás, es decir de si formaría
gobierno en solitario o en coalición.
Las fuentes, que pidieron el anonimato, dijeron que Abás
ha puesto al tanto de estas consideraciones a sus asesores e incluso
a diplomáticos occidentales del "Cuarteto de Madrid".
Además precisaron que la decisión no la tomará
en las próximas horas sino después de asesorarse sobre
las consecuencias internas y externas de los resultados electorales
y agregaron que, de ocurrir así, "sí que supondría
una verdadera dificultad para el proceso de paz, porque no sólo
habría que volver a las urnas para elegir a un nuevo presidente
sino porque el nuevo presidente podría ser también
de Hamás".
Entretanto, centenares de palestinos salieron esta tarde a las calles
de la franja de Gaza y a las de Ramala, cuyos accesos quedaron cortados
al tráfico, para celebrar el histórico triunfo de
Hamás, ondeando banderas de color verde y transitando en
vehículos que hacían sonar el claxon.
Los manifestantes, que portaban gran cantidad de banderas verdes
(el color del Islam y de Hamás), coreaban lemas como "Dile
a Abás que el Parlamento es de Hamás", en alusión
directa al presidente de la ANP.
A media tarde, un palestino resultó herido en un enfrentamiento
entre militantes de Hamás y miembros de Al Fatah, cuando
los primeros trataron de colocar una bandera islámica sobre
el tejado del Parlamento en Ramala. EFE
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