"Yo
voy a ir con la frente muy en alto al Estadio Nacional porque hemos
hecho una labor por Honduras y he puesto mi popularidad en juego
docenas de veces por el país, y por aquellas mayorías
silenciosas que no van a manifestarse a la Presidencial o al Congreso
Nacional", expresó Maduro a los periodistas.
El
encuentro con la prensa se produjo tras la salida de Maduro de un
hotel de Tegucigalpa, al que asistió para inaugurar un encuentro
de unos 450 empresarios de diferentes países del mundo.
Entre
las "mayorías silenciosas" que no se manifiestan
frente a las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo, están
los beneficiados con programas como la Merienda Escolar, por el
desarrollo en sectores como el turismo y maquila y por la seguridad
en los barrios y colonias, agregó Maduro.
El
presidente reiteró que asistirá mañana al Estadio
Nacional, después de que hace unas tres semanas estaba indeciso,
ante los rumores de que sería recibido con silbidos.
Añadió
que "yo no soy muy sectario y espero ese mismo respeto porque
lo importante es poner a Honduras en primer lugar, lo que sé
que hará el presidente Zelaya, al igual que lo hicieron otros
presidentes como Carlos Flores (1998-2002) y Rafael Leonardo Callejas
(1990-1994)".
Lo
que no dijo Maduro, es si llegará al Estadio Nacional con
la hasta hoy primera dama de Honduras, la española Aguas
Ocaña, quien el miércoles anunció su separación
tras una relación matrimonial de más de tres años.
El
presidente no quiso referirse al tema del divorcio con Aguas Ocaña,
quien tiene previsto viajar mañana, viernes, a Nicaragua,
para trabajar con un programa de asistencia a niños en situación
de riesgo social.
Maduro
dijo que deja el poder con nostalgia y que echará de menos
a sus más cercanos colaboradores, de quienes comentó
que constituyeron un grupo de trabajo "increíble".
EFE |