En
su conferencia de prensa, Jaled Mechal, uno de los máximos
dirigentes de Hamas, fue más elocuente en lo que calló
que en lo que dijo, pues se negó a responder claramente
a las preguntas de si pensaba reconocer a Israel o renunciar a
la violencia.
Muy
significativa igualmente fue la elección de Damasco para
su primera comparecencia, pues la capital siria es en el mundo
árabe la más dura ante Israel y la menos dispuesta
a concesiones con el vecino hebreo, y acoge a numerosos grupos
palestinos de la "línea dura".
"Mientras
estemos bajo la ocupación, la resistencia -no dijo "violencia"-
es nuestro derecho; la resistencia es un derecho legítimo
que pensamos practicar y proteger. Hemos triunfado en la resistencia
y ahora vamos a triunfar en las reformas (políticas)",
dijo Mechal, miembro de la dirección colegiada del movimiento.
"Si
hay quien menciona el tema de atacar a civiles, hemos dicho y
decimos que cuando nuestro enemigo deje de atacar a civiles, nosotros
también lo haremos", dijo, en línea con el
discurso habitual del movimiento.
Como
aviso de lo que Hamas espera de Israel, enumeró los siguientes
pasos: "Que cesen las agresiones, que se entreguen nuestras
tierras y que se libere a los presos palestinos encarcelados en
prisiones israelíes".
Pero
Mechal se mostró partidario de abrir canales de diálogo
con Europa e incluso admitió la necesidad de hacerlo con
Estados Unidos: "Estamos deseosos de emprender un diálogo
con los Estados Unidos y Europa, pero tienen que respetar nuestra
voluntad y nuestras posturas, sin tratar de imponernos condiciones",
dijo.
Aun
así, quiso lanzar un guiño a Europa, y pidió
a los países de la UE "no alinearse con la postura
de Estados Unidos e Israel, pues Europa puede desempeñar
un papel muy importante (en Palestina)", dijo.
Sobre
las amenazas del Gobierno estadounidense de cortar su ayuda a
la Autoridad Palestina, respondió que "el pueblo palestino
ha vivido años sin la ayuda de Estados Unidos y estamos
seguros de que los países árabes y musulmanes no
serán avaros con nosotros y no se someterán a las
presiones americanas".
El
tono de Mechal fue firme en las tradicionales posturas de Hamas
pero al mismo tiempo comedido, sin hacer llamamientos incendiarios
a la violencia e incluso abriendo un resquicio a un posible diálogo
con Israel: "Aún no nos han propuesto nada para poder
decir si cooperamos con ellos o no", afirmó.
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Aunque
los periodistas quisieron arrancarle compromisos concretos,
se mostró en todo momento vago: así, y preguntado
si el gobierno de Hamas respetará los acuerdos existentes
con Israel, dijo que "respetaremos los acuerdos sobre
el terreno, siempre que sean en interés del pueblo
palestino".
Sobre
la Hoja de Ruta, el último plan de paz israelí-palestino
ahora congelado, la llamó "Hoja de Ruta de Bush"
y se preguntó en voz alta "por qué nos
pedís respetar una cosa que no existe", para
responderse que "lo que nosotros respetamos son nuestros
compromisos con los palestinos, sin sometimiento al otro".
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Mechal
se mostró dispuesto a "unificar las armas (en poder
de los palestinos) y fundar un Ejército que defienda a
nuestro pueblo", un mensaje equívoco teniendo en cuenta
que Israel ha dejado claro que no piensa permitir un ejército
palestino, sino simplemente una policía.
En
cuanto a la formación del gobierno, multiplicó las
llamadas al movimiento Al Fatah, perdedor en las últimas
elecciones, para unirse a un futuro gabinete, recordándoles
que "tenemos la mano abierta para nuestros hermanos de Al
Fatah".EFE