Skulich,
precisó que además de los 65 cadáveres rescatados
ya entre los escombros, en el interior de la zona siniestrada hay
un cuerpo que, debido a los problemas técnicos que plantea
la operación, no ha podido aún ser recuperado.
El responsable de los equipos de
rescate consideró "muy improbable" que el número
de muertos aumente, como se temió inicialmente.
"La investigación realizada
sobre las personas buscadas por familiares y conocidos nos hace
pensar que es muy improbable que haya más víctimas
sepultadas", dijo.
Señaló que, dada esa
circunstancia y la imposibilidad que tienen sus equipos de continuar
las labores de rescate con los medios disponibles, se pondrá
fin a la misma en las próximas horas.
"Ahora nos tocará ayudar
a las empresas constructoras, especializadas en tareas de desmontaje
de estructuras, que tendrán que limpiar el terreno de la
nave siniestrada. Eso sí, puedo prometer que, mientras nosotros
no veamos el suelo de la sala, no abandonaremos por sí hacemos
falta para salvar a alguien", aseguró.
Skulich recordó que en la
operación de salvamento participaron 1.350 bomberos, policías
y soldados, así como brigadas mineras de rescate y grupos
especializados en la búsquedas de personas sepultadas por
avalanchas o en terremotos, dotados de perros amaestrados.
"Lamentablemente, desde la
1.00 de la madrugada de hoy (24.00 GMT) sabíamos que ya no
encontraríamos víctimas vivas, porque los perros que
exploraron todo el edificio siniestrado no detectaron señales
de vida", comentó el responsable de los bomberos.
La jefatura de la operación
de rescate ha comunicado que, entre las víctimas, sin precisar
si se trata de muertos o heridos, hay al menos 13 extranjeros, entre
ellos ciudadanos belgas, holandeses, checos y alemanes.
En
los hospitales hay ingresadas 121 personas con heridas y lesiones
de diversa consideración, aunque sin peligro para sus vidas.
EFE
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