"Arizona es un prisma donde podemos ver reflejados los diferentes
sentimientos que hay tanto a favor como en contra de una reforma
migratoria", dijo Catherine Tactaquin, directora ejecutiva
y fundadora de la Red Nacional para los Derechos de Inmigrantes
y Refugiados con sede en Washington D.C. y quien fue invitada a
participar en la reunión.
La activista planteó que
el Congreso va directo a una "crisis política"
en las próximos meses cuando comience el debate sobre un
programa de trabajador huésped y la posibilidad de otorgar
un estatus migratorio a los millones de indocumentados que ya viven
en Estados Unidos.
"Tenemos que cambiar el ambiente
que hay en el país, para que nuestro mensaje de esperanza
y dignidad y respeto para los derechos humanos. Así como
que sea escuchada nuestra oposición a las propuestas que
actualmente se encuentran en la mesa de discusión",
dijo Tactaquin en entrevista con EFE.
Dijo que éste es el momento
para que las organizaciones pro-inmigrantes, los grupos religiosas,
los ecologistas y los sindicatos, lleven a cabo manifestaciones,
protestas y vigilias a lo largo del país para demostrar su
inconformidad.
La activista opinó que todas
las propuestas que hay actualmente en Washington deben frenarse,
ya que ninguna detendrá el abuso en contra de los inmigrantes
y por lo contrarió buscan perpetuar el uso del inmigrante
como trabajador de tercera clase.
"Creo que necesitamos más
tiempo para plantear una verdadera reforma migratoria, la verdad
no creo que vaya a ser este año o quizás dentro de
este Congreso", dijo Tactaquin.
Durante la reunión organizada
por la Coalición para Tumbar los Muros, de ayer en Tucson,
la directora de la Red Nacional para los Derechos de los Inmigrantes
y Refugiados dijo que su organización está sumamente
preocupada por lo que ocurre en Arizona, ya que el acoso antiinmigrante
ya no es sólo un fenómeno de la región fronteriza,
sino ahora se ha expandido por todo el estado.
La aprobación de la Ley 200
en el 2004, que niega el acceso a algunos programas de asistencia
publica a los indocumentados, y que exige a los empleados de estas
dependencias públicas denunciar ante el Servicio de Inmigración
a los indocumentados que acudan a solicitar ayuda, ha servido para
que el legislativo estatal considere más de 32 propuestas
presuntamente antiinmigrantes.
"Este sentimiento sólo
fomenta el acoso racial en contra de todos los hispanos que viven
en Arizona", aseguró Tactaquin.
El desierto de Arizona, ha sido
calificado por el gobierno federal como "el punto más
vulnerable" a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos,
ya que al término del año fiscal 2005, se arrestaron
a más de 500.000 indocumentados en esta frontera.
En respuesta a este fenómeno,
la Patrulla Fronteriza incrementó en la última de
cada de 400 a 2.200 el número de agentes fronterizos asignados
al desierto de Arizona.
Los más de 200 participantes
de la reunión, trabajaron en conjunto en varias mesas de
trabajo donde se discutieron los impactos destructivos de las presentes
políticas fronterizas, desde el punto de vista de los derechos
humanos, las comunidades indígenas y el medio ambiente.
Isabel García, abogada y
directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona
indicó que la información recaudada en esta reunión
servirá para redactar una propuesta concreta para lanzar
una campaña a nivel local, estatal y federal de soluciones
verdaderas al problema de la inmigración ilegal. EFE
|