En esa nueva situación, dice que será voluntad del
ex presidente Maduro si decide apoyarla de alguna forma con el desarrollo
de los tres menores, que en un primer momento habían decidido
adoptar.
Pero la posición de Ocaña Navarro es luchar por lograr
adoptar a todos los menores que tiene bajo su protección
o al menos ayudarlos en todo lo que esté a su alcance, ya
que está consciente de que no goza de una posición
económica ventajosa como madre soltera.
Para esta española nacionalizada hondureña, cada uno
de esos pequeños que protege son sus hijos y ellos la reconocen
como “Mami Aguas”.
De ellos, Jackie y Mingnone se encuentran en España, los
que son sobrevivientes de una matanza y a los que tuvo bajo su cargo
durante año y medio.
Menciona a Karla, Cristhian, Davis y Rigo, los que fueron encontrados
en la calle.
Señala que en el caso de ellos, los familiares “maldicen”
el día que ella llegó a sus vidas porque consideran
que ya no comen producto de la explotación a que los sometían.
Dice que dieron gracias a Dios, al enterarse que ella salía
de Honduras porque piensan que pueden recuperarlos y volver a someterlos
a explotación infantil.
Dos menores más, Marvin y Javier Iván, están
bajo su protección, a los que cariñosamente llama
Los Lobitos. Dice que fueron encontrados con desnutrición.
Habla también de Leonel, el que recuerda llegó a su
casa porque su mamá lo golpeaba.
Otros de los menores bajo su cuidado son Edwin y su hermana Citlanis.
Edwin fue atropellado por un autobús y se encuentra en silla
de ruedas.
Nefi es hijo de una de sus empleadas del servicio doméstico,
a la que amparó igual que a la madre de Los Lobitos, por
sufrir de violencia doméstica. La cercanía las hace
sentirse madre de ellos.
Las empleadas se vendrán a Nicaragua con ella para cuidar
al resto de pequeños que tiene bajo su protección.
Por último se refiere a Daniel, a quien no se pudo traer
porque se encuentra en un centro especial por tener una discapacidad
producto de un derrame que sufrió más pequeño.
La ex Primera Dama de Honduras señaló que su esposo
fue quien se contactó con el presidente Enrique Bolaños
para informarle sobre su decisión de venir a trabajar a Nicaragua,
la que después fue informada oficialmente por la organización
Oh Belén, a la cual representará.
El personaje que más admira Aguas Santas Ocaña Navarro
es Madre Teresa de Calcuta.
Aguas Ocaña piensa radicar durante nueve meses en Nicaragua,
trabajando con la organización Oh Belén, para hacer
un paréntesis en su vida personal.
Dijo a LA PRENSA que intenta realizar en Nicaragua algo parecido
a los proyectos de ayuda a los desprotegidos que realizó
en Honduras.
Para ello, primero hará un pequeño diagnóstico,
pero sin perder mucho tiempo, ya que no se considera una persona
de estar detrás de un escritorio, porque para ayudar a los
pobres hay que salir a la calle, afirma.
Para el trabajo que piensa desarrollar, hizo contactos con el despacho
de la Primera Dama nicaragüense, Lila T. de Bolaños,
y el énfasis estará en los niños de la calle.
La organización Oh Belén, con apoyo de un grupo de
empresarios, se dispone a enviar los primeros contenedores con ropa
nueva, para que sea distribuida entre personas de escasos recursos,
para que la vendan y puedan ayudarse económicamente.
También piensa implementar el sistema de becas internacionales
para que los niños más pobres puedan educarse en España.
Se siente contenta del reconocimiento que ha recibido de la población
nicaragüense, ya que en lugares que visitó el fin de
semana fue reconocida y felicitada por su labor, además de
ofrecerle ayuda. |