Los
miembros de las fuerzas especiales de la Policía Federal
Preventiva llegaron el domingo pasado por la noche a Matamoros en
un un avión del ejército mexicano, indicó a
EFE una fuente policial que pidió el anonimato.
El
refuerzo policial coincide con una serie de incidentes fronterizos,
entre ellos una incursión de supuestos narcotraficantes vestidos
de soldados mexicanos en la ribera estadounidense del río
Bravo, a unos 80 kilómetros de la ciudad tejana de El Paso,
que han tensado las relaciones entre México y EEUU.
La
violencia en el norte de México ha sido denunciada por el
embajador de los Estados Unidos en México, Antonio Garza,
quien demandó una vigilancia más estrecha en la frontera.
La
ciudad de Matamoros se ha convertido, después de Nuevo Laredo,
en la segunda ciudad más violenta del estado mexicano de
Tamaulipas.
La
violencia, que afecta sobre todo a los estados fronterizos con EEUU,
dejó el año pasado más de 1.500 muertos y ha
sido atribuida en su mayoría a los cárteles rivales
que se disputan las rutas de distribución de drogas.
Los
incidentes fronterizos han coincidido con un clima de indignación
en México después de que la Cámara Baja de
EEUU aprobara en diciembre pasado una iniciativa de ley que endurece
la política migratoria, que aún debe ser discutida
en el Senado. EFE
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