Alemania,
Francia y el Reino Unido (UE-3) entregaron esta tarde al secretariado
del OIEA un texto que deberá ser aprobado a partir de mañana,
jueves, por una mayoría simple entre los 35 países
miembros de la ejecutiva del organismo nuclear de la ONU.
La resolución, a la que tuvo
acceso EFE, pide al director general del organismo, Mohamed El Baradei,
que notifique al Consejo de Seguridad que Irán ha incumplido
pasadas resoluciones de la Junta del Organismo Internacional de
Energía Atómica (OIEA).
En la última resolución,
adoptada el 24 de septiembre pasado, se constató que Irán
incumplió sus obligaciones del régimen de salvaguardas
(controles) frente al OIEA.
Asimismo, se pide a El Baradei que
informe a la Junta en su próxima reunión, el 6 de
marzo, sobre el cumplimiento de la resolución por parte de
Irán y le insta a enviar al Consejo de Seguridad un nuevo
informe junto con cualquier decisión que pueda ser aprobada
el mes que viene.
El documento detalla una serie de
puntos que Irán debe cumplir para poder esclarecer las dudas
restantes acerca de su programa nuclear, que durante 18 años
mantuvo actividades secretas.
Por ejemplo, se exige a Irán
que "restablezca la suspensión plena y sostenida de
todas sus actividades relacionadas con el enriquecimiento y reprocesamiento
de uranio".
Asimismo, Teherán debe "reconsiderar la construcción
de un reactor que funciona con agua pesada", una instalación
que produce plutonio, otro material que sirve para la fabricación
de bombas nucleares.
Se exhorta a la República
Islámica en la resolución a aplicar "medidas
de transparencia, requeridas por el director general del OIEA y
que van más allá de las obligaciones contraídas
por el protocolo adicional".
Los cinco miembros permanentes del
Consejo de Seguridad, China, Rusia, Estados Unidos, Francia y el
Reino Unido, acordaron el lunes pasado en Londres enviar el dossier
iraní al órgano máximo de Naciones Unidas en
Nueva York.
La resolución no amenaza
con ningún tipo de sanciones.
El embajador iraní ante el
OIEA, Ali Asgar Soltanieh, aseguró hoy en Viena que Teherán
interrumpirá su cooperación voluntaria con el organismo
y empezará con la producción industrial de uranio
enriquecido.
Ese material es tan sensible porque
sirve tanto para producir combustible nuclear en plantas energéticas
como para la fabricación de bombas atómicas.
El diplomático iraní
precisó que en caso de que los países de Occidente
"cometan ese tipo de error (informar al Consejo de Seguridad),
entonces vamos a usar todos materiales disponibles para enriquecer
uranio y producir toneladas de ese material".
Añadió que las informaciones
incluidas en el más reciente informe técnico del OIEA,
entregado anoche a la Junta, no son alarmantes y no justifican llevar
el caso ante el Consejo de Seguridad.
Los inspectores del organismo de
la ONU señalan que Irán dispone de un manual cuyo
único propósito es la construcción de armas
nucleares, al tiempo que confirman que Teherán prosigue con
las preparaciones para enriquecer uranio.
"El trabajo del OIEA será
tomado como rehén si el dossier es enviado al Consejo de
Seguridad, lo que significa que el multilateralismo será
secuestrado por el unilateralismo", advirtió Soltanieh.
Por su parte, el embajador de EEUU
ante el OIEA, Gregory Shulte, dijo hoy que recibió información
del organismo sobre nuevos aspectos "inquietantes" del
programa nuclear iraní, que indican que existe "una
dimensión militar" de ese programa.
"(Eso) incluye la fabricación
de compuestos de armas nucleares y los diseños para misiles",
dijo el alto diplomático.
"La comunidad internacional
ha perdido cualquier confianza en Irán sobre el origen pacifico
de su programa nuclear", señaló.
Según el embajador, "el
estatuto del OIEA y su credibilidad nos obliga a llevar el caso
al Consejo de Seguridad de la ONU".
La
Junta de Gobernadores del OIEA se reúne mañana, jueves,
a partir de las 9.30 GMT. EFE |