El
ministro de Inversiones, Leo Starkman, dijo que los tres proyectos,
que se llevarían a cabo en el departamento oriental de Olancho,
demandan una inversión de unos 1.000 millones de dólares,
que el Gobierno no tiene disponibles.
En ese sentido, añadió que ya se han iniciado gestiones
para identificar la inversión extranjera, mientras que su
homólogo de Finanzas, Hugo Noé Pino, no descartó
que pueda haber capital privado y público.
Por su parte, el presidente hondureño, Manuel Zelaya, quien
asumió el 27 de enero, dijo a los periodistas que es posible
que los proyectos no se ejecuten en el próximo cuatrienio
del nuevo Gobierno, sino dentro de unos seis años.
El pasado lunes, Zelaya resolvió en la primera reunión
del Consejo de Ministros, mediante un decreto, que se inicie lo
antes posible la preparación de los documentos necesarios
para otorgar en concesión los proyectos Patuca I, II y III.
Los proyectos, en los que también podrían participar
inversores locales y organismos financieros internacionales, tendrán
una capacidad para generar más de 400 megavatios, según
lo que prevén las nuevas autoridades hondureñas.
Honduras tiene actualmente una demanda que ronda los 1.000 megavatios,
de los que más de la mitad lo generan represas hidroeléctricas
y el resto plantas térmicas movidas por diesel.
Zelaya reiteró que en Honduras no se ha hecho un buen aprovechamiento
de sus ríos y que las fuentes de agua que tiene el país
podrían generar unos 4.000 megavatios.
Una de las represas Patuca, nombre de uno de los ríos más
caudalosos de Honduras, podría generar unos 240 megavatios,
agregó. EFE
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