Muchos
de los feligreses, en su mayoría campesinos, se encuentran
desde el miércoles instalados en los predios del Santuario
de Suyapa, al oriente de la capital hondureña.
Casi todos durmieron anoche cubiertos con trozos de plástico
y cartones, bajo un cielo estrellado, con luna nueva y vientos fríos.
El
programa de festejos continuará hoy con una misa luego de
una alborada a la que asistieron altas autoridades del país,
militares, funcionarios y diplomáticos, entre otros invitados.
El
presidente hondureño, Manuel Zelaya y el alcalde de Tegucigalpa,
Ricardo Álvarez, ambos con sus principales colaboradores
y sus familias encabezaron las festividades en honor a Suyapa.
Los
feligreses mostraron su satisfacción porque en esta alborada
, como en otras de las doce ediciones anteriores, participó
el cardenal Oscar Andrés Rodríguez.
La
imagen de la Virgen de Suyapa es una estatuilla tallada en madera
de cedro que mide seis centímetros y medio de alto.
Fue
encontrada, según apuntes históricos, un sábado
de febrero de 1747 por el campesino Alejandro Colíndres y
el niño Lorenzo Martínez, de ocho años, una
noche que pernoctaron en la montaña el Piligüín,
camino hacia la aldea de Suyapa, que ahora forma parte de la capital
hondureña.
 |
El
relato añade que cuando Alejandro se aprestaba a dormir,
sintió que un objeto le estorbaba. Lo recogió
y lo lanzó lejos, pero de nuevo le apareció.
La
tercera vez que lo sintió, decidió guardarlo
en su alforja. Al día siguiente, en su vivienda, se
sorprendió con su familia al ver que el objeto era
una escultura de la virgen.
|
La
noticia se difundió de inmediato por toda la aldea, y así
comenzó la devoción por la diminuta imagen, que el
25 de abril de 1953 fue declarada Patrona de Honduras por el Pontífice
Pío XII.
La
imagen ha sido robada en varias ocasiones, la última en 1986,
por sujetos que le despojaron de su hermoso vestido y corona confeccionados
con fina pedrería, oro y otros metales.
|