En rueda
de prensa en París, Derbez se mostró convencido de
que México "ha hecho su parte" en la lucha contra
la criminalidad, después de que Negroponte dijera ayer jueves
en el Senado estadounidense que "los narcotraficantes y otros
delincuentes organizados progresan en los países donde los
gobiernos son débiles, susceptibles a la corrupción
e incapaces, o poco deseosos, de hacer cumplir la ley".
Las
palabras del jefe de los servicios secretos de EEUU llegan en un
momento delicado en las relaciones entre los dos países,
que tienen una controversia fronteriza.
La
Procuraduría General (Fiscalía) y el ministerio de
Defensa de México investigan las denuncias estadounidenses
de que soldados mexicanos cruzaron a Texas al pasado 23 de enero
para proteger a narcotraficantes, mientras una televisión
local de la ciudad de El Paso (Texas) dice tener un vídeo
que muestra una segunda incursión.
"México
trabaja en favor de la seguridad de la frontera y en la coordinación
común con Estados Unidos. Es un tema de responsabilidad compartida",
afirmó Derbez, que hoy termina una visita oficial de dos
días a Francia, en el marco de una gira europea.
Manifestó
que este hipotético segundo caso también será
investigado por las autoridades judiciales y policiales.
Sobre
la emigración mexicana a Estados Unidos, apuntó que
"haremos lo necesario para proteger los derechos de nuestros
ciudadanos, sin inmiscuirnos en asuntos de Estados Unidos".
Subrayó
que numerosos mexicanos desarrollan una labor positiva en EE.UU,
donde tienen trabajos que no desean los locales y recordó
que incluso el presidente George W. Bush lo ha reconocido.
El
secretario de Exteriores hizo hincapié en que su país
desea una emigración mexicana en EEUU "legal, segura
y ordenada" y se mostró partidario de buscar una fórmula
que, sin que sea una amnistía, sí permita regularizar
a quienes ya tienen un trabajo, sin penalizarlos, para que puedan
quedarse en el país vecino.
El
tema migratorio entre México y EEUU no fue tratado en las
reuniones oficiales de Derbez en Francia ni en las que tuvo en días
precedentes en España y Alemania, pese a que los europeos
"ya saben que la inmigración causa tensiones hasta que
se reorganiza correctamente".
La
posibilidad de que Estados Unidos construya un "muro"
fronterizo es un factor que México pretende rebatir paso
a paso, a través de contactos con organizaciones de su vecino
como la Iglesia, la Cámara de Comercio, el Parlamento o la
Casa Blanca "en un proceso que demuestre la importancia de
la inmigración".
Matizó
que el proyecto, en cualquier caso, no sería un verdadero
muro para toda la frontera entre los dos países, sino sólo
en algunas zonas, según la intención de las autoridades
de Washington.
Derbez
declaró que si en toda esa controversia se detecta tensión
se debe a que una y otra parte han hablado demasiado: "lo más
prudente es no hablar más y dedicarse a la cooperación".
EFE
|