Varios
responsables iraníes, incluidos el presidente del país,
el ultraconservador Mahumd Ahmadineyad, reiteraron, además,
que la República Islámica no renunciará, bajo
cualquier condición, a sus actividades nucleares, ya que
"tienen fines pacíficos".
Esta
postura aparece después de que Ahmadineyad ordenara suspender
la aplicación del "protocolo adicional" del Tratado
de No Proliferación (TNP) que permitía visitas por
sorpresa de inspectores internacionales a las instalaciones nucleares
iraníes.
"El
camino de las negociaciones aún está abierto e Irán
está dispuesto a seguir negociando y a hacer todo lo posible
en este ámbito", dijo hoy el portavoz del Ministerio
de Asuntos Exteriores, Hamid Reza Asefi, en una rueda de prensa
en Teherán.
También
dijo que la cooperación entre la República Islámica
y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)
"no ha llegado a un callejón sin salida" tras el
envío del caso nuclear iraní al Consejo de Seguridad.
En
su opinión, la resolución del OIEA en este sentido
"tiene objetivos políticos" y "dañará
a la otra parte más que a Irán".
Asefi
denunció el hecho de que "algunos países occidentales
ejercieron presiones durante la reunión de la Junta de Gobernadores",
y que "fue natural que los estados débiles respondan
a esas presiones" y voten a favor de la resolución.
Pese
a todo, el portavoz iraní aseguró que Teherán
lanzará una campaña diplomática para explicar
la naturaleza de sus actividades atómicas "hasta el
próximo marzo, cuando se reúna de nuevo la Junta de
Gobernadores del OIEA, pero nunca renunciará a los derechos
del pueblo iraní".
Afirmó,
asimismo, que su país continuará las negociaciones
con Moscú sobre la propuesta de enriquecer uranio en territorio
ruso, aunque lamentó el hecho de que Rusia y China figuran
entre los 27 países que votaron a favor de remitir el contencioso
al Consejo de Seguridad.
El
vicepresidente iraní, Gholamreza Aghazadeh, reiteró
por su parte que para Irán "las negociaciones son el
mejor medio" para solucionar la crisis, e insistió en
que "no hemos abandonado el TNP y continuaremos nuestra cooperación
con el OIEA".
"Los
puentes entre Occidente e Irán han quedado dañados,
pero esto no significa que no queremos proseguir el diálogo.
Para nosotros, el diálogo es el mejor medio", dijo el
responsable iraní.
Aghazadeh,
quien es también presidente del Organismo de Energía
Atómica de Irán, coincidió con Asefi en que
Teherán no ha rechazado la propuesta de Moscú para
el enriquecimiento de uranio en territorio ruso.
Al
mismo tiempo, defendió el voto de Rusia y China a favor del
envío del caso nuclear al Consejo de Seguridad.
"Rusia
y China defienden sus intereses, pero sus motivaciones no son las
mismas que las de Europea y Estados Unidos. Ellos no quieren que
se imponga un embargo sobre Irán", aseguró.
Por
otro lado, criticó la política de Europa hacia su
país en lo que se refiere al contencioso nuclear y consideró
que "los europeos no querían construir la confianza
con nosotros", y que "su objetivo es impedir que poseamos
tecnología nuclear para fines pacíficos". EFE
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