Arias, premio Nobel de la Paz 1987 y candidato del opositor Partido
Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata) lleva el
40,55 por ciento de los votos, y Solís, del también
opositor Partido Acción Ciudadana (PAC, centro), el 40,24
por ciento, cuando se ha computado el 86,3 por ciento de los votos.
Si con los resultados finales se
mantiene esta tendencia, no será necesario celebrar una segunda
vuelta, y el ganador será el que obtenga un mayor número
de votos.
Para alcanzar la Presidencia de
Costa Rica en una primera vuelta es preciso obtener el 40 por ciento
de los votos.
Estos resultados han provocado una
gran sorpresa en Costa Rica, ya que las encuestas divulgadas durante
la campaña pronosticaban una holgada victoria de Oscar Arias,
quien gobernó Costa Rica entre 1986 y 1990, y está
considerado el arquitecto de los acuerdos de Paz en Centroamérica.
Debido a la lucha tan cerrada que
mantienen en el escrutinio, ninguno de los candidatos se ha declarado
ganador y los dos han pedido paciencia y esperar hasta el recuento
total de votos.
Por lo tanto, la incertidumbre
sobre quién será el próximo presidente de Costa
Rica se mantiene y la incógnita podría tardar en desvelarse,
ya que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) tiene un plazo de
hasta 30 días para proclamar al presidente electo.
Aunque el TSE informó de
que tiene previsto terminar hoy el escrutinio preliminar de votos,
podría tardar al menos una semana más en concluir
el recuento manual de los sufragios.
Las elecciones del domingo registraron
un abstencionismo del 34,5 por ciento, una de las cifras más
altas de la historia costarricense y superior al 31,2 por ciento
registrado en los anteriores comicios de 2002.
Arias, de 65 años, pidió
hoy esperar "con paciencia" los resultados y aseguró
que acatará lo que decida el tribunal electoral, que tendrá
"la última palabra".
Aunque Arias reconoció que
esperaba un "triunfo más holgado", aseguró
que la "tendencia no se va a revertir, pero que no se puede
proclamar presidente" hasta que no lo haga el tribunal electoral.
El economista Ottón Solís,
de 51 años, afirmó a la prensa que "es un momento
muy delicado para el país. Vamos a esperar hasta el final,
hasta que el tribunal haya procesado todas las mesas porque, con
una diferencia tan pequeña, cualquier cosa puede ocurrir
en cualquier momento".
Solís, quien fundó
el PAC el año 2000, se mostró muy satisfecho del éxito
cosechado por su partido, que se configura como una de las dos fuerzas
más importantes del país junto al PLN.
El apoyo que ha logrado el PAC en
estos comicios abre un nuevo escenario político en Costa
Rica y pone fin al tradicional bipartidismo que la socialdemocracia
ha mantenido con el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC, derecha),
considerado como el gran perdedor de estas elecciones.
El descalabro del PUSC ha estado
influenciado por los escándalos de corrupción que
involucran a los ex presidentes Miguel Angel Rodríguez y
Rafael Angel Calderón, ambos del partido gubernamental y
en espera de juicio acusados de enriquecimiento ilícito.
La polarización de estas
elecciones entre Arias y Solís también responde a
la división que existe sobre el Tratado de Libre Comercio
(TLC) con Estados Unidos y sobre el que ambos candidatos tienen
posturas contrarias, según comentaron hoy diversos analistas.
Mientras que Arias está
a favor del acuerdo comercial con EEUU porque considera que atraerá
inversión y generará empleo, Solís asegura
que debe ser renegociado en algunas cláusulas como la apertura
total del sector agrícola costarricense.
Las
elecciones del domingo han sido las más reñidas en
la historia de Costa Rica desde las de 1966, cuando José
Joaquín Trejos, del Partido Unificación Nacional se
impuso por 0,95 décimas al socialdemócrata Daniel
Oduber. EFE
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